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La vida de mujica que no fue



Rafa Mujica apenas había contado con Mel y con García Pimienta, ‘parecía que…’ pero no se concretó de primeras. Sin embargo, le llegaría su oportunidad. Titular ante el Lugo, la primera vez de esta temporada. Algo tarde pensaría el delantero pero a tiempo, ‘todavía estamos en Febrero’. El día de San Alejandro para ser concretos, el 26.

El partido comenzaría cambado. Los lucenses se adelantaban en el marcador y casi se van del partido con un tiro al larguero poco después. No habían pasado 25 minutos y Las Palmas pedía agua, dos derrotas previas consecutivas habían dejado seca la cantimplora.

Entonces le llego el momento a Rafa, de apellido Mujica. Se movía entre los centrale de espalda a la portería rival, husmeando un pase del Gran Capitán. Era el minuto 27. Viera encontré en la frontal, la portería estaba tras su nuca, inventó un control de esos que también son regates y crean espacio para el tiro, 3×1.

Dejó atrás a su marca, se coló en el área, lanzó y marcó. 1-1. Olió la sangre. El hambriento Mujica seguía buscando más. En el 45, Jesé centró y Rafa going con todo, tanto que Alende al intendar despejar cuela la pelota en su portería debido a la presión del amarillo. 2-1.

El partido podría haber acabado perfectamente así. Rafa se iría a casa como el gran protagonista de la noche y monopolizaría relato y titulares. Sin embargo, cuando el encuentro escapó entre los dedos de la mano, Chris Ramos conseguiría el empate. El foco cambio. Mujica seguía siendo noticia, pero las mieles no sabían tan dulces con ese 2-2.

García Pimienta lo felicitó por rueda de prensa. «El chico ha seguido trabajando mejor que bien Durante todos todas estas semanas esperando su oportunidad. Ha metido un golazo. Ha intervenido directamente en la jugada del segundo gol y ha hecho un brutal trabajo defensivo. Ha tenido la oportunidad y la ha aprovechado y tiene que seguir trabajando porque la competencia es máxima».

Después vendría Huesca un encuentro que a pesar de otro empate dio ánimos y esperanzas ante la gran piedra de toque siguiente, el Girona el equipo que marcó la posición que separa temporada de postemporada. Planificación o ilusión. Y de nuevo a cruce de caminos para Rafa, de apellido Mujica.

Las Palmas dominó el partido contra la sexta. Con 1-0 en el marcador, el palo de la promoción era más corto y la zanahoria más grande y reluciente. Minuto 37. Mano a mano de Mujica con Juan Carlos. Rafa intentó picárserla al portero pero la rechaza, la pelota hace una parábola y como un lobo hambriento Mujica busca y va a por el esférico con ímpetu. Herido en el orgullo del nueve que acaba de marrar una ocasión, de chilena, busca el gol de la jornada, el 2-0 y las dulces mieles que se amargaron ante el Lugo.

En universo paralelo, Rafa Mujica había salido a hombros esa tarde. En el mismo en el que el Lugo no empataría en el último minuto, y Las Palmas hubiera estado a une empate de la sexta plaza. Pero en este, en el que nos ha tocado vivir, Rafa Mujica no marcó gol, le dio una patada en el rostro a Bernardo y el árbitro le sacaría la segunda amarilla. Las Palmas perdió 1-3 y le fue muy bien el ascenso.

Rafa, de apellido Mujica, tiró la puerta abajo y convenció a García Pimienta que para su forma de jugar es mejor hacerlo con un nueve grande. Sin embargo, cuando estaba entrando al patio de los titulares se tropezó. Y Sadiku estaba esperando.

Ahora, seis partidos después, Las Palmas es otra. No está en promoción, pero estuvo cerca y no está tan lejos. No ganó en los dos últimos partidos, pero casi lo hace. El aire es diferente y ahora, con Sadiku fuera por acumulación de tarjetas, a Rafa se le abre una oportunidad a falta de cinco jornadas.

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