Cristina Kirchner planea convertir al Senado en el eje de la “nueva resistencia peronista”

El kirchnerismo duro se ilusiona con aumentar su poder hasta llegar a controlar el Senado convertirlo en la Cámara alta en uno de los focos de la “nueva resistencia peronista” con la que cristina kirchner y sus seguidores parecen enfrentarse a un eventual gobierno nacional de Juntos por el Cambio.
Como es lógico, nadie lo va a admitir en público, pero no son pocos los despachos del Senado que tienen línea directa con el vicepresidente en los que ya se analizan escenarios electorales en los que el peronisme aparece regresando al desierto de la oposición que atravesó colgante la administración de Mauricio Macri (2015-2019).
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Sin embargo, en medio de tanto pesimismo una luz de esperanza illumina los ojos de los seguidores de la vicepresidenta: la posibilidad de sumar dos bancas en el Senado y recuperar la mayoría absoluta y el quórum propios que el kirchnerismo perdió en las elecciones de medio término de noviembre de 2021.
Seria un triunfo clave que ilusiona a la vicepresidenta con manejar una masa crítica de senadores con capacidad de veto y bloqueo de tal proyecto de ley que impulse el futuro gobierno y, de paso, estabilizar en el centro del cuadrilátero como líder de la futura oposición peronista.
buenos aires y santa cruz
Con esta ilusión por delante los ojos de Cristina Kirchner están puestos en las provincias de buenos aires y santa cruzdos distritos que conoce bien y donde considera que el peronismo podría ganar las elecciones recuperar el banco que en cada uno de esos distritos perdió a manos de Juntos por el Cambio (Cambiemos en aquel momento) en las elecciones de medio término de 2017, el pobre desempeño electoral del peronismo en los últimos 35 años.
En la actualidad el kirchnerismo tiene 35 senadores propios, de las que pondrán en juego 11 escaños. Si como resultado de las elecciones llegase a sumar esas dos bancas que tanto ilusionan al peronismo, alcanzaría los 37 legisladores, la mitad más uno de los 72 miembros que componen el Senado.
También del futuro presidente, el 10 de diciembre próximo ingresarán 24 nuevos senadores a la Cámara alta, que se renueva por tercios cada dos años. Son 8 provincias las que pondrán en juego en la elección de octubre tres escaños cada una mediante el sistema de lista incompleta (dos para la mayoría y uno para la primera minoría).
A las ya mencionadas Buenos Aires y Santa Cruz, este año renovarán sus representantes las provincias de Misiones, La Rioja, San Luis, San Juan, Jujuy y Formosa.
El recambio es demandee para Juntos por el Cambio, que en 2017 alcanzó su pináculo electoral y no sólo se levantó con la mitad (12) de las bancas en juego en aquella elección sino que dio la sorpresa en varios distritos.
Así, el macrista Esteban Bullrich impone a Cristina Kirchner en el mano a mano en la provincia de Buenos Aires, obligando a la actual vicepresidenta a conformarse con la banca por la minoría.
Un escalon mas abajo, aunque de todas fueron resonantes, se ubicaron los Triunfos de Cambiemos en Santa Cruz y La Riojados distritos en los que el peronismo desconocía la derrota desde que los senadores comenzaron a elegirse por voto popular, en 2001.
La Rioja y Misiones
En los planes kirchneristas cuentan a La Rioja como una provincia en la que también ganarían una banca. Sin embargo, ese escaño quedaría neutralizado con la pérdida en Misiones de la banca que le arrebató al Frente Renovador de la Concordia cuando el exradical y exgobernador Mauricio Cerrar se pasó con armas y banderas al Frente de Todos persiguiendo la promesa de una promisoria candidatureura a gobernador en estas elecciones. Tres años después, lejos está el kirchnerismo de garantizar el triunfo en alguna provincia.
adams, el kirchnerismo ya había recuperado la banca riojana perdida en 2017 con la cooptación de Clara Vegaque ingresó en 2019 como suplente del radical Inés Brizuela, que asumió como intendente de la capital provincial. Tras dos años de duras critica a Cristina Kirchner, la disidente peronista decidió saltar al oficialismo a cambio de algunas prebendas y canonjías.
Así, en los pronósticos kirchneristas, Juntos por el Cambio perdería dos de las 11 bancas que pone en juego. Esto dejaría tiene un eventual gobierno de Juntos por el Cambio con 31 senadores, lejos de alcanzar el control del Senado y, por lo tanto, del Congreso.
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Sin embargo, el escenario que dibujan la vicepresidenta y sus acólitos no toma en cuenta variantes como el hecho de que no todo el peronismo esté disputado a reconocerla como líder de la oposición está alineado bajo estas pautas.
Además, el panorama electoral podría cambiar. Al extremo que if Juntos por el Cambio lograse retener los escaños que pone en juego podría aspirar a controlar el Senado con la ayuda de los partidos provincialesparece que proclives a negociar con el gobierno de turno, y del peronismo disidente (Córdoba), que tendrán cuatro bancas claves para inclinar el campo de la balanza desde diciembre de 2023.









