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afirman que la última ola de calor quemó cientos de hectáreas con soja y maíz


Sequía

Una soja afectada en Ascensión, partido bonaerense de General Arenales, y un maíz tardío «quemado» en Monte Buey, Córdoba. Fotos por @Matias2623 y @PabloIoele – Créditos: @Gentileza

Luego de la Intensa ola de calor que se registró la semana pasada, pese a algunas lluvias posteriores que se registraron, en varias regiones productores y técnicos comentan que quedaron “quemados” muchos cultivos de maíz y soya. No hay una estadística aún de coberturas partes que quedaron en esa situación, pero serían cientos. En ese escenario, para las próximas semanas, Eduardo Sierra, agroclimatólogo, alertó que su ruptura en la precipitación que se registró en la zona agrícola núcleo, hoy la más golpeada en el país en materia de agricultura.

La semana pasada, la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR) estimada en 34,5 millones de toneladas la cosecha de soja ha nivel país, el segundo peor registro desde 2008/2009. En esta campaña se habían recaudado 31,8 millones de toneladas. En tanto, esta semana la Bolsa de Cereales de Buenos Aires calculó que la pérdida entre los distintos cultivos significaría menos exportaciones por más de US$14.000 millones.

En la zona de Monte Buey y otros lugares del sudeste Cordobés, para Juan Pablo Ioele, asesor y técnico del INTA, las elevadas temperaturas de los últimos días fue “la estocada final”. Señalo: “Transitando la etapa final de la tercera Niña consecutiva y, a su vez, la de peor intensidad, el sábado 11 y domingo 12 respiramos en el sureste de Córdoba sensaciones térmicas de 46°C, humedades relativas próximas a los 20° H ven al norte”.

Así, para el experto, en medio del escaso crecimiento de los cultivos debido a estar siempre estresados, las temperaturas del suelo fueron siempre altas aumentando a su vez la evaporación.

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“Numerosos lotes cuentan con desarrollos radiculares deficitarios que le permiten explorar solamente los primeros centímetros de suelo. Todas estas condiciones hicieron que algunos ambientes entraran en su punto de marcha, que en función de la situación puede ser temporal o permanente (PMP)”, explicado. En rigor, si es permanente, significa que no se recuperarán las plantas pero se producirá la precipitación.

Ioele comentó ante LA NACION que “las condiciones extremas del fin de semana quemaron maíces tardíos”. Los maíces tardíos se hicieron sobre siembras de diciembre pasado.

“El lunes pasado parte de la región recibió entre 15 y 30 milímetros de lluvias que claramente diferenciaron a los daños temporariamente de los que ya no tienen vuelta atrás y su daño es permanente. Este punto de marcha permanente se alcanza cuando la humedad disponible en el suelo es inferior a la que requiere la planta para subsistir. Además de la temperatura del suelo, del aire y la exploración radicular para alcanzar el punto de marchitez permanente tienen que ver la estructura y textura del suelo, salinidad, cobertura y obviamente humedad del perfil”, apuntó.

Un maíz tardío "quemado"  en la zona de Monte Buey, Córdoba

Un maíz «quemado» tarde en la zona de Monte Buey, Córdoba – Créditos: @Juan Pablo Ioele

“En las recorridas posteriores a la lluvia ya empezamos a ver soyes todavía dadas vuelta, con los ápices perdiendo turgencia y color, y además con los estratos inferiores perdiendo todas sus hojas. También la suerte de numeros lotes de maíz principalmente tardíos, una situación nunca antes vista en la zona”, expresado. Añadio: “Encontrar maíces tardíos en estado vegetativo quemarse en febrero es algo que la región no había experimentado nunca. La campaña vino muy complicada y estas últimas condiciones extremas terminaron por definir la suerte de muchos lotes y productores en esta porción de la zona núcleo”.

en buenos aires

Dante Garciandía, miembro de la Asociación Rural de Carlos Tejedor, también describió una situación entre Curarú (partido de Carlos Tejedor) y Abel (partido de Pehuajó), justo en el límite. Allí, tras las temperaturas, hay cultivos que “se están quemando; tira la hoja”.

“Desde el miércoles 8 hasta el domingo se sucedieron temperaturas altas extremas para la zona oeste de la provincia de Buenos Aires, con registros de 40°C. Sumado a la falta de precipitaciones de los últimos 45 días, con enero 66 mm y febrero nada, afectó significativamente a los cultivos agrícolas, siendo la soya de primera [siembras de octubre] asignado en una proporción de alrededor del 20%, pero en el segundo lote soya afectado entre 60-70% cuando la planta morirá por completo en el 100% de muchos lotes si no suceden lluvias en los próximos 10 días”, dijo. Detalló que la misma situación da para el maíz tardío. En Carlos Tejedor habían calculado que en la región este año la agricultura tendrá 250.000 toneladas menos lo que representará una pérdida de $15.000 millones.

Así se caen las hojas tras las altas temperaturas que "quemaron"  soja

Así se caen las hojas tras las altas temperaturas que «quemaron» cultivos de soja

Pronóstico

Respecto de las perspectivas de lluvias para las próximas dos semanas, el agroclimatólogo Eduardo Sierra explica que el área en donde “no habrá lluvia demasiado importante” abarca el área agrícola principal del Conosur. Esto es Uruguay, Río Grande do Sul, Corrientes, Entre Ríos, Santa Fe, Córdoba, La Pampa y el centro y norte de Buenos Aires.

“Go allover in Paraguay, Bolivia, el NOA argentino, el este de Cuyo, el sur de la región pampeana. Sin embargo, en la zona nucleo va a llover muy poco«, decir.

El informa que arrojaron que hasta el 22 del actual habrá “calor moderado, acompañado de precipitaciones de variada intensidad, llegando con escasa eficacia al área agrícola principal de la Argentina y Uruguay, finalizando con un marcado descenso térmico”.

Las perspectivas agroclimáticas del 23 de febrero al 1 de marzo de 2023 muestran temperaturas por debajo de lo normal, seguidas por un moderado ascenso térmico que finalizarán con precipitaciones de variada intensidad, pero “con registros escasos sobre el área agrícola principal argentina”.

Con la colaboración de Pilar Vázquez

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