el Gobierno de España se planta y confirma que sancionará a los propietarios de vivienda que alquilen habitaciones y no lo regulen en la renta

El acceso a la vivienda se ha convertido en uno de los principales problemas en España en los últimos años. Ante la subida de los precios del alquiler y la dificultad para acceder a una vivienda, cada vez es más habitual ver casos de jóvenes que logran emanciparse por fin alquilando una habitación como solución más asequible y viable.

Pero luego está la otra cara de la moneda. Para muchos propietarios, esta situación también ha abierto una vía para obtener ingresos extra. Sin embargo, lo que a menudo pasa desapercibido es que este tipo de acuerdos entre particulares también tienen implicaciones fiscales que no siempre se tienen en cuenta al hacer la declaración de la renta.
Por ese mismo motivo, Hacienda ha querido recordar que los ingresos obtenidos por alquilar una habitación deben declararse correctamente, ya que de lo contrario, el propietario puede enfrentarse a regularizaciones, recargos e incluso sanciones económicas. Estos ingresos tributan, con carácter general, como rendimientos del capital inmobiliario, siempre que no exista una estructura empresarial detrás. Es decir, si el alquiler se limita a ceder una habitación sin servicios adicionales propios de un hotel, se encuadra dentro de este apartado.
Uno de los puntos a tener en cuenta es la posibilidad de aplicar una reducción del 50% sobre el rendimiento neto positivo, siempre que la habitación se destine a vivienda habitual del inquilino. Para ello, es fundamental que exista un contrato y que se pueda acreditar el uso permanente de la vivienda.
Sin embargo, si estos ingresos no se declaran correctamente o se regularizan después de una comprobación de Hacienda, el propietario pierde el derecho a aplicar esta reducción. En ese caso, deberá tributar por el total del rendimiento, además de afrontar posibles sanciones.

En cuanto a los gastos deducibles, como el IBI, la comunidad o los intereses de la hipoteca, solo pueden aplicarse de forma proporcional a la parte de la vivienda alquilada. Esto incluye tanto la habitación como el uso de las zonas comunes, por lo que deducir el 100% supondría un error.
Para evitar problemas de este tipo, los expertos recomiendan formalizar siempre un contrato conforme a la Ley de Arrendamientos Urbanos y declarar los ingresos de forma correcta. También es importante evitar acuerdos verbales o pagos sin justificar, ya que pueden complicar cualquier comprobación posterior por parte de Hacienda.









