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La foto de Svetislav Pesic y Xavi Pascual, de piel de gallina



Tras 37 durísimas jornadas, la Euroliga cierra hoy su liga regular. El Barça, en el décimo puesto, depende de él mismo para entrar en la repesca y alargar un poco la temporada continental. Basta con ganarle al Bayern de Múnich en el Palau. Los alemanes, desahuciados en la competición, ya no se juegan nada y en principio los pronósticos son que el Barça terminará con 21 victorias y 17 derrotas. Ojalá. ¿Dónde tenemos que firmar? El equipo empezó bien el curso europeo con Peñarroya pero, a medida que llegaron las lesiones, la competición se le ha hecho muy larga a la plantilla, a los técnicos y a la afición. Con el relevo en el banquillo, no se frenó la irregularidad del equipo, capaz de lo mejor y de lo peor, con demasiadas oscilaciones y algunos episodios sonrojantes. Todo queda ya atrás y el partido de hoy del Palau, más allá de ser una final para alargar algo la ilusión -o la agonía de la temporada- presenta una efeméride que el barcelonismo debe celebrar por todo lo alto.

En los dos banquillos se sentarán Svetislav Pesic y Xavi Pascual, los dos únicos entrenadores que han conseguido convertir al Barça en campeón de Europa. La foto conjunta debe ser una instantánea de nostalgia y de reconocimiento. La ovación para ambos, juntos, debe ser de piel de gallina. Además, ese Pesic que rompió el techo de cristal en 2003, que logró romper el maleficio de tantas Final Four sin premio gordo, se retira definitivamente del baloncesto y el de hoy, en el Palau, será su último partido en el banquillo.

Un bonito final, en un escenario mágico, en su querida ciudad, para honorar una carrera completísima que merece más que un documental con música épica.



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