<
>

«Ser Alcaraz es casi imposible, pero veo arriba más a Jódar que a Fonseca»


Toni Nadal ha pasado momentos inolvidables en el RCT Barcelona-1899 dirigiendo técnicamente a su sobrino, el histórico doce veces campeón del Trofeo Conde de Godó y que da nombre a la pista central. Rafa Nadal. Esta vez Toni acude a la Fan Week, para dar una charla a jugadores y padres.

¿Qué hace ahora Toni Nadal?

Si hablamos profesionalmente, aparte de tener distintas actividades doy bastantes charlas a empresas.

¿No echa en falta el circuito?

La verdad es que no. Cuando Felix Auger-Aliassime me pidió para colaborar con él, me hizo ilusión. Estuve dos años, me lo pasé bien, porque además iba puntualmente a según qué torneos. Este verano Zverev me pidió que fuera su entrenador y le dije ‘mira, no soy la persona adecuada para ti, porque no tendré el compromiso que un jugador de tu nivel necesita’.

¿Da por cerrada la faceta de entrenador?

Sí. Ya no me veo. Los tiempos han cambiado. En todo caso me vería como consultor. Entrenador, cuando estás con profesionales de alto nivel, tienes que tener una gran implicación. Cuando entrenaba a Rafael, mi objetivo número uno era el tenis y que Rafael llegara lo más alto posible. Y esto me llevaba a pensar casi todo el tiempo cómo lo podemos hacer, cómo podemos mejorar, cómo podemos superar a este o al otro. Claro, no es solo el tiempo que pasas, las dos o tres horas que pasas en la pista, sino que es todo lo demás.

A lo mejor le sucede Rafa, que ha estado en pista con Iga Swiatek.

Swiatek le pidió a Rafael si podía ir a la academia, algunos consejos y un entrenador. Le dijo Francis Roig. Y a él, como alguien vinculado al tenis tanto tiempo, le gusta intervenir, aunque sea mínimamente.

¿Ve a Rafa de entrenador?

No, porque tiene la vida montada hacia otras cosas. Es muy difícil. Un entrenador tiene que dedicarse al cien por cien. Con lo que implica de viajes. Mi sobrino tiene bastantes responsabilidades de asuntos propios. Él vivió más de veinte años por las pistas, ahora tiene muchas otras cosas que le requieren mucho tiempo, aparte que está muy feliz con la familia, con sus hijos. Y no es fácil tampoco la vida de entrenador, cada vez se viven más cambios.

¿Por qué?

Hoy en día es más difícil. Yo viví el cambio de Lennart Bergelin o ‘Pato’ Álvarez, entrenadores que no dejaban decir nada a sus jugadores. No es eso, pero el respeto tiene que ser por las dos partes. Y debería haber más respeto por la gente mayor, en todo caso. Hoy en día es difícil trabajar con según quién. Y hay más cambios de entrenadores. Cuando falla algo, resulta que falla el entrenador, no se acepta tanto la propia responsabilidad. No conozco a ningún entrenador que le diga a su jugador que tire fuera la pelota. Si fallas, es tu culpa, le dije un día a Felix. No busques más excusas.

¿Le sorprendió que Carlos Alcaraz no siga con Juan Carlos Ferrero?

Me sorprendió, aunque creo que fueron otros motivos, porque evidentemente Alcaraz acabó número uno del mundo, ganó dos Grand Slams, tuvo una temporada muy buena. No fue un tema deportivo. Lo otro ya es un tema personal de ellos.

El tenista sigue ganando.

A mí me preguntaron en diciembre si creía que le iba a afectar la ruptura. Yo contesté, en absoluto. Y no porque Ferrero no hiciera un gran trabajo, sino porque Alcaraz es muy bueno. Creo que las bases están bien asentadas. Además, ha mantenido un entrenador con el que estuvo también ya la temporada pasada, entonces no creo que haya un gran cambio.

¿Va ganar Alcaraz los cuatro grandes este año?

Lo podría hacer porque veo a muy poca gente capaz de derrotarlo. Sinner sí es capaz, pero en Roland Garros Alcaraz tiene más opciones. Un 60-40. En Wimbledon es favorito y en el US Open también. Es factible que lo haga, no es fácil. Tendría un 75% de probabilidades de ganar Roland Garros, pondremos un 60% en Wimbledon y otro 60 en el US Open.

¿Llegará a los 24 Grand Slams de Djokovic?

Tiene 22 años y mira todo lo que ha conseguido. Si va a estar tiempo, es factible. Si metemos el si condicional cualquier cosa puede pasar. Si sigue jugando como lo ha hecho hasta ahora, pues evidentemente que tiene muchas opciones de ganar. Es buenísimo y no veo a ningún joven con capacidad de superarle.

¿A Joao Fonseca tampoco?

Vi su partido en Miami. A mí, la verdad, no me dio la sensación de estar delante de un grandísimo jugador. Del nivel Alcaraz, de un superjugador. Recuerdo con Rafael, cuando vimos por vez primera a Djokovic. Ya supe que sería un número uno. Vi a Del Potro, con quien entrenamos cuando tenía 18 años, y veías que rápidamente sería top-10. Roger Federer ya supo enseguida que Rafael le acabaría ganando. No lo veo igual con Fonseca o Mensik. De Fonseca vi que faltaban algunas cosas esenciales para ser tan bueno. Es un gran jugador, pero no lo veo tan arriba.

¿Dónde ve a Rafa Jódar?

Cuando le vi por primera vez me pareció un buen jugador, no más que eso. Pero cada vez me parece mejor. Progresa. Lleva una línea ascendente. Siguiendo este camino no sé si puede ser Alcaraz, que eso es casi imposible, porque es de otro mundo, pero sí le veo un potencial muy alto, de top.

¿Y Martín Landaluce?

Se había estabilizado más bien mal que bien, en el ciento y pico del mundo, pero también ha mejorado. En Miami mostró que si sigue por este buen camino va a ir para arriba también. Ganó a jugadores de entidad.

Horizontal
Toni Nadal atendió a Mundo Deportivo en el Barcelona Open Banc Sabadell-Trofeo Conde de GodóPere Puntí / Propias

¿Le decimos a Djokovic que lo deje?

No, no. De momento, que siga. Aunque veo difícil que pueda volver a ganar un Grand Slam. Ganó a Sinner en Australia, pero no a Alcaraz en la final. Creo que Sinner no tuvo un día muy bueno, no tuvo un torneo brillante. Djokovic, que es fuera de serie, supo aprovecharlo. En la final hizo un primer set increíble, pero no puede mantener ese ritmo dos horas contra Alcaraz.

¿Vemos tenis del Big Three o vemos tenis de ahora? ¿Que nos recomienda?

A mí el tenis actual no me gusta lo suficiente, porque me gusta la estrategia en los deportes de pelota. Y estamos en un deporte donde lo que prima, por encima de todo, es golpear la pelota muy fuerte. Todo el mundo le pega el saque a 200. En la época del ‘Big 3’ había más variedad.



Etiquetas
Siguiente

Deja tu comentario