«A Ernesto hay que darle las gracias acabe como acabe»
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Cambio de vida. ¿Cómo lleva la vida sin fútbol?
Bien, siempre tienes un poco de miedo por ver cómo va el cambio después de muchos años haciendo las mismas rutinas. Pero también son muchos años privándote de cosas que te apetecen hacer, sobre todo tener tiempo para los cercanos y para la familia. Muy feliz.
¿Cómo es el cambio de estar dentro de un vestuario a ver el fútbol desde fuera?
Es totalmente diferente. Las pulsaciones te bajan mucho. Sabes que ya no dependen las cosas de lo que hagas o no hagas. Sufres porque tienes amigos jugando y cuando las cosas no salen no lo pasas bien. Cambia mucho. Intento disfrutar cuando veo fútbol y de hecho lo veo cuando me coincide. Tampoco estoy tan al día de que mis planes dependan de ver partidos de fútbol.
¿Cómo ve al Athletic?
Era una temporada ilusionante por todo lo que había, por las competiciones y por el nivel que había dado el equipo durante años. Pero no podemos hablar de una temporada mala en el sentido de que se han juntado muchas cosas. La Champions exige mucho a nivel mental y físico. Ha habido muchas lesiones que han debilitado al equipo. Da la sensación de que la temporada se está haciendo un pelín larga y es cierto que la gente quiere acabar de la mejor manera posible.
¿Es posible llegar a Europa?
Por opciones sí. El equipo está ahora casi metido en esos puestos. Pero es cierto que durante el año no ha conseguido ese nivel que todos sabemos, pero los jugadores son los mismos. Queda poco y saben que con un pequeño esfuerzo pueden tener opciones de Europa.
Ernesto no ha tenido la temporada que él hubiera querido pero es una de las personas que más ha sufrido
Raúl García
Exjugador del Athletic
El partido del sábado en Vitoria es importante en este sentido y también para certificar definitivamente la permanencia.
Ahora ya en la recta final de la Liga cada partido te tira para un lado o para otro, para tener opciones o dejarte fuera prácticamente de todo. Y encima se trata de un encuentro en el que ellos se están jugando todo. El Alavés está metido en una situación en la que le va la vida en cada partido. Fácil no va a ser. Siempre hay confianza en el equipo y creo que lo pueden sacar adelante.
En la entrevista con Mario Suárez dijo que hubo un momento en el que el club debería haber sido un “pelín más ambicioso”. ¿A qué se refería?
Cuando hablo con cualquier persona que está metida en el fútbol siempre digo lo mismo, que el fútbol no te espera. Lo que no trabajas de cara al futuro no hay tiempo para recuperarlo. Cuando hablo de exigencia me refiero a cada día. En mi trabajo, y por muy bien que fueran las cosas, siempre he querido un poco más. No voy solo a firmar un determinado jugador o no, sino a detalles de cada día, de tener la exigencia a nivel interno, ya sean los futbolistas o la gente que está dentro de club trabajando para tener un buen equipo que sea lo mejor posible.
También se refirió a que la filosofía limita.
Sí, pero también nos sentimos orgullosos de ello. Estamos compitiendo al máximo nivel con gente de casa. Siempre he dicho que se le da poco valor a eso y a pesar de que seguimos compitiendo así hay que darle el valor que tiene. No solo aquí. La exigencia tiene que ser interna. Cuando te encuentras con profesionales que quieren mejorar, hace que el grupo mejore. Desde que llegué al Athletic, me he encontrado con mucha gente así. Hay que inculcar el querer más cada día, independientemente que hagas algo que te gusta y encima te pagan por ello. Que el día de mañana, cuando lo dejes, puedas decir que has hecho todo lo posible.
¿El hecho de que no lleguen jugadores de fuera puede debilitar al grupo porque los que ya están no tienen competencia?
Sí, pero eso pasa aquí y en todos los lados. Aquí el mercado es más limitado y es más complicado que lleguen caras nuevas. Cuando he estado fuera he vivido que cada verano venía mucha gente nueva y tenías que apretar. Aquí quizá ese punto no lo tienes pero hay jugadores que tampoco lo necesitan, son conscientes de que la exigencia es la que es, están vistiendo una camiseta que quieren vestir y que cada día es una oportunidad.
¿Qué le ha faltado al Athletic en esta temporada?
Es llevarlo siempre a lo mismo, ha faltado suerte, el tema de las lesiones te limita. Estamos en un equipo que hay gente que es madura y hay gente que tiene que ir madurando con el paso de los partidos y de las temporadas. Tener ciertas bajas te limita un poco. Este año ha sido compleja, lo que podía salir mal ha salido mal pero las temporadas son como son, se acaba y el año que viene hay que pensar en hacer las cosas bien y cambiar lo mejor posible.
El año pasado el Athletic jugó Europa League y este año Champions, con el mismo número de partidos, pero ha pesado mucho más. ¿Hay tanta diferencia a la hora de jugar una competición y otra?
No tiene nada que ver. Para el jugador, consciente o inconscientemente, jugar un partido de Champions te exige mucho más, no solo a nivel físico por los rivales que tienes sino a nivel mental. Luego cuesta el cambio de chip para partidos de Liga que no son tan atractivos. Lo dirá todo el mundo. Hay mucha diferencia entre una competición y otra.
Hablan muy bien de Terzic a nivel de gestión de grupo. Le gusta la presión, sus equipos son verticales
Imagino que sus excompañeros también querrán acabar bien para finalizar la etapa de Valverde de la mejor manera posible.
Yo soy de los que piensa que a Ernesto hay que darle las gracias acabe como acabe. Es cierto que vivimos en un fútbol y en una sociedad en lo que todo se quiere perfecto, todo se quiere ya. Ernesto no ha tenido una temporada como él hubiera querido pero tengo claro que es una de las personas que más ha sufrido. Se merece un buen reconocimiento.
¿Para usted qué sería bueno para acabar la temporada?
Acabar con buenas sensaciones y de cara a Ernesto y al equipo demostrar que no se dejan llevar. Queda poco, pero que quieren hacer las cosas bien.
Ahora llega Edin Terzic. ¿Qué le parece?
No es un entrenador que tenga muy controlado, pero es cierto que hablan muy bien a nivel de gestión de grupo. No se cierra a jugar siempre con el mismo sistema táctico y varía en los planteamientos. Le gusta la presión media alta y con intención de robar para transiciones rápidas. Sus equipos son verticales.









