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Crece el arsenal de guerra incautado a presos de Ecuador tras la última masacre


Quito, 26 jul (EFE).- El arsenal de guerra incautado a los presos que protagonizaron la última masacre carcelaria de Ecuador creció este miércoles al aumentar el número de fusiles de largo alcance, pistolas, granadas y chalecos antibalas decomisados, según el último reporte difundido por las Fuerzas Armadas.

Hasta el momento las inspecciones en la Penitenciaría del Litoral, la cárcel más grande y poblada de Ecuador, permitieron descubrir que los reclusos contaban con 14 fusiles de largo alcance, 23 pistolas de calibre 9 milímetros, 2 revólveres de calibre 38 milímetros y 2 subametralladoras de tipo Mini Uzi.

También se halló un lanzagranadas y seis granadas de mano, además de dos granadas de gas, así como catorce chalecos antibalas.

Algunos de los fusiles se encontraron almacenados en una falsa pared que los militares tuvieron que romper con una maza, según se aprecia en las imágenes del operativo difundidas por el Comando Conjunto de las Fuerzas Armadas.

Asimismo, se decomisaron cientos de balas de distintos calibres, entre ellas, 251 de 5,56 milímetros, 279 de 9 milímetros, 56 de 38 milímetros, 45 de 7.62, una docena de cartuchos de calibre 12 Gauge y 1.500 balas a granel de calibres variados.

Entre los elementos encontrados hay igualmente 65 tacos de explosivos en gel y seis artefactos explosivos de tipo artesanal.

Como armas blancas se decomisaron machetes, cuchillos y puñales en un número indeterminado dentro del reporte de las Fuerzas Armadas.

La inspección también permitió arrebatar a los reclusos una cantidad aún no especificada de cocaína y marihuana y otros elementos prohibidos dentro del centro penitenciario como 149 teléfonos móviles, 10 radios de comunicación interna y diversos electrodomésticos, entre ellos videoconsolas, televisores y aires acondicionados.

El operativo comenzó el martes después de que el presidente de Ecuador, el conservador Guillermo Lasso, decretase el estado de excepción en el sistema penitenciario nacional para frenar el enfrentamiento entre bandas rivales que se daba en la Penitenciaría del Litoral y liberar a 137 funcionarios de prisiones retenidos en otras 7 cárceles.

A la Penitenciaría del Litoral, ubicada en la ciudad de Guayaquil, ingresaron 2.700 miembros de la Policía y de las Fuerzas Armadas que lograron poner fin al enfrentamiento interno que se libraba desde la noche del sábado.

El saldo de esa matanza fue, según la Fiscalía, de 31 muertos, si bien la Policía señala que solo se han efectuado el levantamiento de 11 cadáveres y de «29 piezas anatómicas», producto de la crueldad de la masacre, donde hubo cuerpos desmembrados.

Esta matanza en la Penitenciaría del Litoral, que alberga a unos 5.600 reclusos, es la más reciente de una serie de masacres ocurridas en Ecuador desde 2020, que han dejado más de 400 reos asesinados por enfrentamientos entre reclusos de bandas rivales que se disputan el control interno de las prisiones del país.

La situación de violencia también se ha trasladado a las calles, con los grupos del crimen organizado en disputa por el control de las rutas del narcotráfico, en especial en la zona de la costa, donde están los puertos que han hecho de Ecuador uno de los principales trampolines de la cocaína que llega a Europa y Norteamérica.

(c) Agencia EFE

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