Enorme Eric, perfecto Lewandowski y matador Araujo, por Lobo Carrasco

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1. SIN PRESIÓN AGRESIVA HAY MENOS VENTAJAS
Dudas resueltas antes de dar comienzo el choque, Rashford dentro y rotaciones en defensa más Casadó con el increíble Pedri. En el once ovetense, la maestría de Cazorla para ser el mediapunta que uniese elaboración con posibles proyectos atacantes o al contragolpe.
Ambiente espectacular en el Tartiere e inicio de partido escaso para un Barça que sin la presión agresiva en campo rival concedió demasiada esperanza ganadora al conjunto local. Pedri se convirtió en el epicentro de todo el fútbol blaugrana y eso suponía demasiado esfuerzo por sacar al equipo hacia un escenario, ofensivo, diferente.
Rashford empezó queriendo llevar la pelota hasta el fondo pero por dentro ni Olmo, ni Ferran podían entrar en juego y mucho menos, en contacto. El error de Joan García, golazo de Reina para el 1-0, castigó al conjunto de Flick ya pensando en cambiar la perjudicial dinámica.
2. EL CAMBIO QUE MEJORÓ Y DISPARÓ AL BARÇA
El Oviedo tuvo fortuna al no encajar el primer gol antes del que hizo Alberto Reina, minuto 33, porque un zurdazo de Raphinha topó en el poste y Escandell logró evitar el remate posterior de Araujo. Sacadas esas oportunidades, al conjunto carbayón el Barça no lo desestabilizó defensivamente.
Corrían todos y en especial Cazorla para evitar al único que aclaraba la jugada, Pedri. El descanso llegó y ahí Flick dijo: -más ritmo de pelota y más presión alta tras pérdida. Dicho y hecho desde que arrancó el segundo acto.
Con Frenkie de Jong al mando, todos pasaron a rendir más y mejor. Sobre todo, el espectacular Pedri al quedar más liberado y descargar el protagonismo en el elegante e inteligente centrocampista holandés. El equipo blaugrana puso rumbo a la remontada.
3. ENORME ERIC, PERFECTO LEWANDOWSKI Y MATADOR ARAUJO
Era cuestión de tiempo porque la pelota iba a más velocidad para disgusto de los jugadores de Paunovic.
Fútbol exquisito por dentro y buenas llegadas por fuera. Ahí sí logró el Barça emparejarse con cada uno de los cuatro defensas del Oviedo. Y claro, el más oportuno fue Eric Garcia siguiendo un gran giro, con remate de diestra, de Ferran Torres para remachar el 1-1 en línea de gol.
Ya no hubo marcha atrás, Frenkie y Pedri eran los dueños de la pelota y sus compañeros, también los que entraron desde el banquillo, por fin disfrutaron. Ese 1-1 llegó en el minuto 56 y el 1-2 catorce minutos después: centro venenoso y enroscado de Frenkie y cabezazo soberbio de Robert Lewandowski a la escuadra. Estéticamente, insuperable.
El FC Barcelona quería controlar aún más, el Oviedo jugarse el empate a la ruleta rusa adelantando sus líneas. Al final, el gran trabajo defensivo de los atacantes azulgranas ayudó (un gran despeje de Joan Garcia también) y un potente cabezazo de Araujo cerró el triunfo tras ganar un córner. El Barça sigue presionando para desbancar al Madrid del liderato.









