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La decisión de Vladimir Putin de suspender un pacto nuclear la amenaza del creciente arsenal de China


Vehículos militares con misiles balísticos DF-41 pasan durante un desfile en Pekín (Archivo)

Vehículos militares con misiles balísticos DF-41 pasan durante un desfile en Pekín (Archivo)

HONG KONG.- La suspensión de Rusia de su único tratado vigente sobre armas nucleares con Estados Unidos tal vez disipe toda la esperanza de arrastrar a China a la mesa de negociaciones para empezar a discutir la aceleración de su programa de armas nucleares.

Los diplomáticos y analistas de seguridad de la región conservaron la esperanza de convencer de alguna manera a China para sumarla a las charlas entre Estados Unidos y Rusia sobre extender el tratado de control de armas New Start más allá de su vencimiento en 2026, como una formada de aliviar el temor por la vertiginosa modernización militar de Pekín. Y en el centro de esas sospechas es concretamente el arsenal nuclear, por su creciente volumen y grado de sofisticación, una expansión que se acelera, según sospechan Estados Unidos.

El informe anual sobrio China difundido en noviembre por el Pentágono señala que durante 2021 Pekín parece acelerado su expansión y ahora tiene más de 400 ojivas nucleares operativas, una cifra todavía muy por debajo de los arsenales tanto de Rusia como de Estado Unidos, sea desplegadas o en reserva.

El Pentágono agrega que para 2035, facha que se ha puesto el gobernante Partido Comunista para completar la modernización militar del país, China probablemente tenía un stock de 1500 ojivas y una variada amplia de misiles de avanzada.

Un avión Y-20 de la Fuerza Aérea de China en exhibición aérea (Archivo)

Un avión Y-20 de la Fuerza Aérea de China en exhibición aérea (Archivo)

“En comparación con los habituales tira y afloja entre Rusia y Estados Unidos, lo cierto es que China es una caja negra, que para colmo crece día a día”, dice un diplomático asiático. “La suspensión que hizo Putin del acuerdo nuevo comienzo nos puede alejar aún más de lograr que China sea más transparente, porque no sabemos casi nada, ni de sus políticas ni de sus intenciones”.

En su discurso en vísperas del primer aniversario de su invasión a Ucrania, el presidente Vladimir Putin suspendió la participación de Rusia en el tratado originalmente firmado en 2010 y luego prorrogado en 2021, que pone un tope de 1550 a la cantidad de ojivas nucleares que Rusia y Estados Unidos pueden desplegar, y además prevén inspecciones mutuas regulares a las instalaciones nucleares de ambos pagos.

Según los analistas, la decisión de Putin pone en peligro el delicado equilibrio de “disuasión mutua” entre las máximas superpotencias nucleares, y desatar una carrera armamentista entre otros países con capacidad nuclear.

Tong Zhao, experto nuclear radicado en Estados Unidos y miembro del Fondo Carnegie para la Paz Internacional, dice que la decisión de Putin debilita tal perspectiva de una cooperación nuclear Estados Unidos-China.

“Después de esto, China tendrá todavía menos interés en buscar una relación de cooperación con Estados Unidos en materia nuclear”, dice Zhao. “Ahora, hasta ese último ejemplo de cooperación de control nuclear está seriamente dañado”.

compromiso

Potencia nuclear desde los principios de la década de 1960, durante décadas China mantuvo un pequeño arsenal de armas y armas nucleares como elemento de disuasión y bajo el compromiso único de “no ser el primero en usarlas”. Este compromiso sigue siendo la política oficial de China, pero en los últimos años su arsenal ha crecido de manera exponencial, como parte de un ambicioso plan de modernización militar del presidente Xi Jinping.

El Ejército Popular de Liberación chino ahora tiene la capacidad de lanzar misiles nucleares de largo alcance desde submarinos, aviones y una gama cada vez mayor de silos enterrados en el interior del país, una “tríada nuclear” que algunos expertos temen que pueda usar, por ejemplo, para coaccionar a posibles adversarios en un conflicto por la isla de Taiwán.

El Pentágono también advierte sobrio posibles condiciones sobrio “ningun primer uso” una medida que continúa la acumulación, preguntas que se hacen eco de muchas plantadas por agregados militares regionales y académicos.

“Pekín también estaría dispuesta a usar armas nucleares para recuperar poder de disuasión en caso de que una derrota militar convencional perjudique gravemente la supervivencia de la República Popular”, señala el informe del Pentágono.

Joe Biden y Xi Jinping (Archivo)

Joe Biden y Xi Jinping (Archivo)

Un mes antes, la Revisión de la Postura Nuclear de Washington había consignado que el gobierno de Pekín se muestra reacio a participar en discusiones nucleares estratégicas, pero que son necesarias tanto conversaciones bilaterales como multilaterales. “El alcance y el ritmo de la expansión nuclear de China, así como su falta de transparencia y su creciente agresividad militar, plantan dudas sobre sus intenciones, estrategia y doctrina nuclear, y sobre la estabilidad estratégica”, señala el informa.

Algunos expertos creen que durante mucho tiempo Pekín evita involucrarse en un diálogo a tres bandas con Rusia y Estados Unidos porque seguirá muy por debajo de la capacidad nuclear de Estados Unidos una década más.

Los académicos conocieron con las así llamadas discusiones Track 2 y Track 1.5 –los intercambios no oficiales y semioficiales sobre política nuclear que antes eran regulares entre Estados Unidos y Pekín–, dicen que en medio de las tensiones geopolíticas de los últimos cinco años, esas conversaciones se fueron marchando.

Alexander Neill, Asesor Estratégico de Singapur, creen que tal vez China ahora redobla su apoyo público a la postura de Rusia, y que a la vez puede sense envalentonada para acelerar aún más su propia acumulación de armas nucleares. estar así, a Estados Unidos y sus aliados les costará aún más lograr que China adopte su doctrina nuclear, sobre todo el principio de “no ser el primero en usar” ese tipo de armas.

“China ha sido constante en su apoyo al control de armas entre Estados Unidos y Rusia y dure mucho tiempo cuidó su imagen de parte interesada responsable, pero cada vez hay más dudas sobre el futuro”, dice Neill, miembro adjunto del Foro del Pacífico.

“El objetivo de Estados Unidos y sus aliados es lograr que China se compromete claramente con la política de nosotros ser el primero en usar armas nucleares, Porque está pendiente el problema por Taiwan”, dijo Neill.

Greg Torode y Mark Quin Pollard

(Traducción de Jaime Arrambide)

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