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La zaga de la Real Sociedad, en emergencia total y bajo mínimos antes del derbi


El derbi ante el Deportivo Alavés cuenta con un problema serio para la Real Sociedad en defensa. El conjunto dirigido por Pellegrino Matarazzo llega a la cita con una línea muy mermada, condicionada por lesiones y sanciones que obligarán a recomponer la zaga con soluciones de circunstancias. No es una situación puntual, sino una acumulación de contratiempos que se ha ido gestando en las últimas semanas y que deja al equipo sin apenas margen de maniobra en una de las zonas más sensibles del campo, justo antes de un partido exigente y a las puertas de la final de la Copa del Rey Mapfre.

El primer foco de preocupación aparece en el lateral derecho. Pero lógicamente no es algo nuevo ni novedoso. La Real no podrá contar ni con Rupérez ni con Álvaro Odriozola, los dos especialistas de la posición. El primero arrastra desde el inicio de temporada una lesión en el menisco que le ha impedido tener continuidad y de la que todavía no se ha recuperado. El segundo, por su parte, sufrió una rotura de ligamento cruzado en el encuentro ante el Real Oviedo hace aproximadamente mes y medio, una lesión de larga duración que le mantendrá fuera lo que resta de curso si se cumplen los plazos habituales. Esta doble ausencia ha obligado durante semanas a reubicar piezas, siendo Aritz Elustondo quien ha asumido ese rol de emergencia en el carril derecho, alterando a su vez el equilibrio del eje de la zaga. Y con el desgaste que ha supuesto esto para Aramburu. Está acostumbrado.

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Jon Martín contra el MadridAngel Martinez / Getty

El centro de la defensa se queda cojo

En el centro de la defensa, los problemas se acumulan. Igor Zubeldia continúa fuera tras sufrir una lesión en el bíceps femoral izquierdo. El club informó de la dolencia, pero no ofreció un plazo concreto de recuperación, lo que genera incertidumbre sobre su regreso. Es un futbolista clave por su experiencia, su capacidad para ordenar la línea y su fiabilidad en contextos de exigencia. Por todo lo anterior, su ausencia priva al equipo de un perfil consolidado en una zona que ahora queda muy expuesta.

A esta situación se suma la baja de Jon Martín, probablemente la más sensible por el momento de forma que atravesaba. El central no podrá disputar el derbi tras ver la quinta tarjeta amarilla ante el Levante, lo que acarrea sanción. Su rendimiento en las últimas jornadas había sido muy alto, tanto en defensa como en acciones a balón parado, donde incluso logró ver portería. Su ausencia no solo reduce el número de efectivos, sino que también elimina una de las piezas más fiables del momento. Seguramente la más. Pero le da descanso para la final

Con este escenario, Matarazzo se queda únicamente con dos centrales del primer equipo disponibles: Duje Caleta-Car y el propio Aritz Elustondo, que tendrá que regresar definitivamente al centro de la zaga. El croata terminó el último encuentro con molestias físicas, aunque las sensaciones apuntan a que podrá estar disponible. En cualquier caso, la falta de alternativas obliga a ambos a asumir una carga de minutos elevada, sin apenas opciones de relevo natural durante el partido.

Alternativas desde el Sanse

Ante esta situación, el recurso al filial se vuelve imprescindible. El nombre propio es el de Luken Beitia, que ya se entrena con dinámica de primer equipo y que no participó en los últimos encuentros del Sanse por estar con el primer equipo, una señal clara de su estabilidad ahora mismo con la primera plantilla. Su presencia en la convocatoria es segura y no se descarta que pueda tener protagonismo si el guion del partido lo exige. O quizás de inicio. Junto a él, aparece la opción de Kazunari Kita, otro central que podría completar la lista y aportar profundidad en una posición bajo mínimos.

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Beitia Carbonell Sanse-Castellón en Zubieta, Liga HypermotionMUNDODEPORTIVO.COM / Terceros

El impacto de esta situación se traslada también al Sanse, que podría quedarse sin centrales con ficha propia para su próximo compromiso. La promoción de Beitia y la posible llamada de Kita obligan a mirar hacia el segundo filial, donde jugadores como Ayo o Calderón aparecen como alternativas para cubrir esas ausencias. Un efecto dominó que refleja la dimensión del problema en una semana en la que la defensa queda completamente condicionada por las circunstancias.



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