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NBA: James Harden y Daryl Morey: El amor que se rompi


El romanticismo se acab, la mercadotecnia se lo llev. Apenas Espaa lograba abrir los prpados con el recin estrenado horario matutino, saltaba la noticia en la NBA: James Harden es nuevo jugador de Los ngeles Clippers. Una primera ronda de 2026. otra de 2028, un intercambio de picks, dos segundas rondas, Nicolas Batum, Robert Covington, Marcus Morris y Kenyon Martin Jr tienen la culpa de que La Barba y PJ Tucker hagan las maletas al sur de California. Un desenlace anticlimtico para uno de los culebrones del verano.

Este movimiento, ms all de poner fin a la corta estancia de Harden al lado de Joel Embiid, instrumentaliza la ruptura de una de las parejas cancha-despacho ms fructferas de la ltima dcada en la NBA. La que formaban MVP de 2018 y Daryl Morey, su padrino en Houston y principal valedor a su llegada a Philadelphia. Ruptura que se dio el pasado julio cuando el presidente de operaciones de los Sixers le neg a su jugador una renovacin presuntamente apalabrada un ao antes. Y que, mediado agosto, la estrella se encargaba de proclamar en la otra punta del mundo.

Antolgica rajada de Harden sobre su jefe: «Es un mentiroso»

«Daryl Morey es un mentiroso y no voy a formar parte de una franquicia de la que l sea parte«, dijo en un evento en China. Y por si todava quedaba alguien sin darle al botn de grabar, «lo digo otra vez…». As, Harden formalizaba pblicamente lo que era su tercera peticin de traspaso en tres aos, obligando a los Sixers a moverse en la direccin opuesta a la que dictaba el momento del proyecto.

Daryl Morey es un mentiroso y no voy a formar parte de una franquicia de la que l sea parte

James Harden. exjugador de Philadelphia 76ers

A sus 34 aos, con 35 millones de dlares an por cobrar en su contrato y la ambicin de romper la hucha por ltima vez en su carrera, Harden no era un elemento fcil de mover. De hecho, Morey se ha encargado de hacrselo saber a todo el mundo a travs de filtraciones o de viva voz, las ofertas eran pocas o ninguna. Los Clippers aparecan en el horizonte como nico comprador, y ni siquiera su tercer jugador ms valioso, Terrence Mann, estaba sobre la mesa de negociacin. Morey, por primera vez, ha terminado dando su brazo a torcer y se ha conformado con menos de lo que esperaba.

Es este un general manager implacable, capaz de apretar la tuerca hasta las ltimas consecuencias con un nico objetivo: que su equipo tenga ms opciones hoy de ganar el anillo que ayer. Pero, ms all de su caracterstico estilo de negociacin y su manejo del entorno meditico, Morey es uno de los principales artfices de la actual era que vive el baloncesto. Dentro y fuera de las canchas.

Un ingeniero entre balones

En su juventud, el destino del actual directivo de los 76ers pareca alejado del deporte. Licenciado como ingeniero informtico en 1996, lo que le acerca al mundo de la competicin deportiva es su obsesin por la estadstica aplicada. Daryl tena una visin: la de gestionar un equipo a travs del estudio meticuloso de los nmeros, tratando de erradicar cualquier tipo de subjetividad en la toma de decisiones de un mundo tan aferrado a lo emocional como es el del deporte.

Su carrera en el baloncesto comienza como parte de la empresa que adquiere los Boston Celtics a principios de siglo, haciendo las veces de consultor de inversiones para una compra que se cerrara en 2002. Al ao siguiente, tom responsabilidades en las oficinas del equipo para implantar un modelo con el que Billy Bean ya haba revolucionado el mundo del bisbol a travs de su ‘Moneyball‘ en los Oakland Athletics.

Aterrizado en Houston en 2007, no fue hasta 2012 que Morey se cruz en su camino al hombre que iba a materializar sus anhelos. James Harden sala de unos Oklahoma City Thunder que acababan de caer en las Finales ante los Heat de LeBron James. El que era uno de los proyectos jvenes ms prometedores de la historia no sobrevivi al verano en el que tocaba hacer desembolso. La Barba llegaba a Texas para convertirse en el buque insignia del proyecto.

Coinciden estos primeros aos de ascenso a la lite de la liga con la eclosin de un equipo que iba a dar un vuelco a la historia. En 2015, los Golden State Warriors rompan un estigma repetido hasta la saciedad. El que rezaba que un equipo de alto volumen de tiro no poda lograr un anillo. Stephen Curry, Steve Kerr y compaa le descubrieron al mundo una nueva forma de alcanzar la gloria. Pero Daryl Morey fue el Henry Ford de la nueva era.

Evoluci

Evolucin del promedio de triples intentados por partido desde 2005 a la actualidad

Alrededor de Harden, un manejador generacional que creaba juego de la nada a travs de su bote, endiablado primer paso, superdotada visin de juego y astucia para sacar petrleo en la pintura con canastas o faltas; el directivo construy un conjunto de carcter industrial. Repleto de perfiles afincados en la ejecucin y la brega defensiva. Un pvot que hiciese de corrector de la pintura, bloqueador para Harden y martillo cerca del aro; y todos los aleros de carcter 3&D que se pudiesen caber en plantilla.

Por el camino, Mike D’antoni, Harden y Morey borraron la media distancia de la carta de tiro. El lanzamiento a canasta solo exista en la pintura y el permetro, los dos lugares de mayor eficiencia del baloncesto. La matemtica se impona, y la liga sigui su ejemplo.

Carta de tiro de los Houston Rockets en la temporada 2014-2015

Carta de tiro de los Houston Rockets en la temporada 2014-2015Kirk Goldsberry

Esto lleg al punto de despojar a Chris Paul de una de sus mayores armas durante su estancia en Houston, as como a una excesiva simplificacin del juego a lo largo y ancho de la liga que poco a poco vuelve a aceptar el midrange como recurso en manos, sobre todo, de sus grandes maestros. Sin embargo, tambin supuso la creacin del que fue el mayor escollo del probablemente mejor equipo de la historia. Los Rockets de Harden, Paul y la produccin en cadena fueron un dolor de muelas para los Warriors que sumaron a Durant para dominar la liga en 2017, 2018 y, de no ser por las lesiones, 2019.

El ex de Oklahoma era la piedra angular de un proyecto obseso. E igual que haca y deshaca sobre el parqu, replicaba lejos de las canchas. Morey desarroll una amistad personal con su estrella, llevando la relacin entre empleado y empleador a trminos reminiscentes a la que en su da teji Red Auerbach con Bill Russell o Jerry Buss con Magic Johnson.

Harden era el nio consentido del general manager, al que se le permitan ms libertades que al resto con tal de que siguiese pulverizando registros de eficiencia noche tras noche. Fuese en casa o fuera, a la salida del pabelln siempre esperaban los mejores clubes de la ciudad, donde La Barba se perda hasta altas horas de la noche sin que ello perjudicase de forma visible a su rendimiento. Segua esmerado como el que ms en las sesiones de entrenamiento pese a esquivar concentraciones y eventos de la agenda a placer. Aunque siempre quedar la mcula de su acuciado desgaste fsico cuando llegaba la hora de la verdad en playoffs.

Si en lo referente al juego Harden y Morey haban abierto de par en par la puerta de la analtica; fuera de la pista representaban a la perfeccin las prcticas del empoderamiento del jugador que tanto amenaza con maniatar la voluntad de las franquicias en pos del culto a la personalidad.

Consecuentemente, cuando el proyecto lleg a un punto muerto tras el rdago al small ball de 2020 y Morey y D’Antoni abandonaron el barco, James Harden solicit el traspaso como era de esperar en un adulto que haba pasado los ltimos ocho aos en una posicin de absoluto privilegio: con una pataleta.

Stephen Silas y Rafael Stone, entrenador y GM recin llegados, tuvieron que sufrir que La Barba se presentase a los entrenamientos de pretemporada tarde y pasado de peso, anunciando a golpe y porrillo sus escapadas nocturnas y, una vez arrancada la temporada, rindiendo intencionadamente mal en cancha. No les qued otra que enviarle a Brooklyn para poner fin a una era y dar vida al que sera el proyecto que ms baches extradeportivos ha acumulado en un espacio tan reducido de tiempo. Un ao despus, La Barba repeta el proceso en la Gran Manzana.

Preparando el reencuentro

Al otro lado estaba Daryl Morey, ahora a los mandos de Philadelphia y buscando escapatorias para el quilombo de Ben Simmons, negado a jugar con un equipo en el que crea que se le haba faltado al respeto. Desde que el australiano comenz a forzar su salida en verano de 2021 hasta el siguiente febrero, Morey recibi cientos de ofertas de todas las oficinas de la NBA.

Pero ninguna que copase sus ambiciones como la que l tena en mente. Consciente de que los Nets eran un polvorn que arda al son del pirmano Kyrie Irving, el directivo dej tensar la cuerda hasta que esta se rompi y devolvi a Harden a sus brazos. Morey aguard a su hijo adoptivo en el aeropuerto con los nervios de quien se reencuentra con un ser querido en la terminal.

Daryl Morey abraza a James Harden a su llegada a Philadelphia

El base aterriz en Pensilvania con una renovacin de contrato pendiente que, se rumoreaba, los Sixers le extenderan desde el primer da. Algo que no sucedi. En su lugar, tocaba trabajar con su nueva pareja de baile, Joel Embiid, para construir un pick&roll con el que dominarlos a todos y ganarse ese nuevo contrato. El do funcion en ataque desde el primer da, pero los problemas fsicos de uno y otro acabaron con la temporada muriendo en la orilla en la que suelen morir las aventuras de los Sixers: segunda ronda del Este.

La temporada estival le sirvi a Harden para terminar de ponerse a tono y sanar de una vez por todas esos problemas musculares que arrastraba desde los playoffs de 2021. Pero, sobre todo, para acordar su estancia en Philly por dos aos y 68 millones de dlares. Una rbrica que supona perdonar dinero y largo plazo para permitir una mayor flexibilidad salarial con la que reforzar un conjunto que deba aspirar al anillo. Gracias a ello llegaron PJ Tucker, De’Anthony Melton y Danuel House; tres piezas que reforzaban una gran rotacin. Adems de un venido a menos Montrzl Harrell.

La temporada que coron a Embiid como MVP, fue tambin testigo de un Harden que recuper su estatus como All-Star, ya lejos de su fiebre anotadora y afincado en las labores de ‘playmaker’ a tiempo completo. Sin embargo, los playoffs demandaban que La Barba dejase su altruismo de lado, y as lo hizo por momentos: 45 puntos sin Embiid para poner el 1-0 ante Boston y otros 42 para empatar la serie a dos. Una prrroga pica del pvot cameruns en el quinto les daba la ventaja, pero Harden desapareci en el sexto y juntos se diluyeron en la nada ante la exhibicin de Jayson Tatum en el sptimo (24 puntos con un 8/29 en tiros entre los dos).

Donde dije digo…

Sabiendo que el rendimiento deportivo no iba a procurarle una nueva renovacin, Harden confi en la palabra de su amigo Morey, quien le habra prometido una extensin de larga duracin durante la negociacin de su actual contrato. El jugador se encontr con el no del que crea su aliado, que tir de pragmatismo para hacerle ver que el movimiento no tena sentido. Herido en su orgullo, Harden tom el dinero de su opcin de jugador e inmediatamente pidi salir de all, historia que no ha hallado desenlace hasta esta misma maana.

Nuevamente, la relacin entre Daryl Morey y James Harden, le muestran al mundo un pedacito de la naturaleza interna de la actual NBA. Un mundo en el que la palabra tiene poco peso y en el que, tanto jugadores como franquicias, operan en base a sus intereses sin mirar demasiado alrededor. El divorcio ha sido brusco y, de momento, no hay ganador en este reparto de bienes. Solo queda ver si Harden ser capaz de reencontrar el amor en los Clippers y si Morey consigue que el actual nio de sus ojos, Embiid, no se acabe marchando tambin de entre sus brazos.

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