¡primer campeón español de la NCAA de la historia!

El cuento del unicornio tuvo final feliz para agrandar la historia del baloncesto español con un capítulo inédito. El gigante Aday Mara, 2,21 y 21 años este mismo martes, se proclamó anoche como el primer jugador español de siempre en ganar la NCAA. No sin sufrimiento, sus Michigan Wolverines confirmaron su condición de favoritos ante los campeones de 2023 y 2024 UConn Huskies en la gran final del March Madness (63-69).
Mara no dominó pero sí influyó. Atado en corto por la enérgica y entusiasta defensa de Tarris Reed Jr., el interior aragonés formado en el Casademont Zaragoza se quedó esta vez en 8 puntos con un 4/7 en tiros de campo más 4 rebotes y 1 asistencia en contraste con los 26 tantos de la semifinal ante Arizona.
Pero supo sufrir también el aragonés como supo hacerlo en sus dos años en UCLA, cohibido por la exigencia y testarudez de su entonces entrenador Mick Cronin -escéptico con darle demasiados minutos-, pero más tozudo él como un buen maño para acabar demostrando en Michigan que el equivocado era Cronin, que todo el hype generado a su llegada a Estados Unidos después de destacar en ACB siendo aún menor de edad estaba justificado. Dusty May es el entrenador que ha sabido sacarle todo el jugo a ese Aday Mara que tan verde estaba en los Bruins.
«Me ha hecho disfrutar del baloncesto otra vez», destacaba el interior sobre su entrenador en Michigan. «Cuando me di cuenta de que nos divertíamos a la vez que entrenábamos duro y mejorábamos volví a cuando estaba en España y sólo era un niño que jugaba a baloncesto. Sólo teniendo eso y teniendo confianza en mi juego hicieron un gran cambio», destacaba un sincero Aday.
Quizá como necesaria manifestación de todo lo padecido para tal delirante final feliz -dicen en EE.UU. que la terapia le ayudó a lidiar con la frustración-, Mara no pudo reprimir sus lágrimas al final cubierto por la rojigualda, reflejo conjunto del profundo significado del hito para él y para el baloncesto español. Ese basket nacional ávido por encontrar referentes en los que apoyarse en el vacío de títulos en la transición generacional.
Aday recuerda el tipo de grande estiloso que se pule en la cantera española -de elegante juego de pies y visión privilegiada de juego-, aclamando estos días reminiscencias con Pau Gasol, sobre todo a raíz de esos ganchos tras reverso que clavaba el de Sant Boi.
Pero, quedándole tan grande como le quedan aún al gigante maño las comparaciones con el mejor jugador español de la historia, en lo que si se pueden ver más sólidos paralelismos entre el aragonés y el catalán es su carácter de pionero, primer español Pau en triunfar en la NBA y primer español Aday en triunfar en la NCAA. Siempre matizando que triunfador en el basket masculino, pues en el femenino Helena Pueyo se convirtió en 2021 en la primera española -fuera hombre o mujer-, en alcanzar una final de la NCAA con Arizona que acabó perdiendo. Entre maños anda la cosa aunque Pueyo -balear de nacimiento-, lo sea de adopción como jugadora ahora de Casademont Zaragoza.
«Representar a mi país en un momento como este significa mucho, sólo poder representar España, el apellido de mi familia, mi ciudad, mi país… simplemente súper orgulloso», destacó también Aday, hijo del también jugador profesional de baloncesto Javier Mara y Geli Gómez, jugadora de voleibol internacional con España.
Podría ser top-15 del draft
La NBA se frota las manos
Hacía tiempo que la NBA le ponía ojitos a Aday Mara pero ahora los pretendientes se le amontonarán a un Aday proyectado en el top-20 del draft antes del inicio del March Madness y que puede pegar perfectamente el brinco al top-15.
Se viene una de las clases más talentosas de los últimos años pero el aragonés es el mejor pívot de la misma y en la final de la NCAA demostró hasta qué punto puede influir en un día espeso. Si bien aún le falta tiro exterior y manejo de balón, el aragonés es una amenaza en la cabecera con su visión de juego y UConn lo entendió con su pívot Tarris Reed Jr. solapándose a Aday y negándose a cambiar en los bloqueos para impedir mismatch.
Pero el aragonés creó mucho espacio con esas pantallas Elliot Cadeau, 19 puntos y parte de ellos generados por los inteligentes bloqueos de un Aday que a menudo mantuvo a Reed Jr. lejos de la pintura. UConn demostró haber estudiado muy bien los movimientos del pívot en el poste pero el ’15’ alguna hizo a los Huskies.
Mara fue el más listo de la clase creando sin balón y Yaxel Lendeborg el más duro, asumiendo un sacrificio sobrehumano al cascarse 36 minutos en pista pese a un tobillo tocado y una rodilla lesionada con un esguince de ligamento colateral interno. El alero nacido en Puerto Rico firmó aún así 13 puntos pese a reconocer sentirse al descanso “fatal y débil”.

Pero donde Aday Mara verdaderamente influyó más esta vez y andando fue en defensa, donde surgen las dudas en torno al divino gigante español. Con la regla de los 3 segundos, en la NBA no se podrá estacionar en la pintura y ahuyentar toda penetración automáticamente con su sola presencia como fue el caso anoche y pondrán a prueba su movilidad en el perímetro en una liga en la que tanto se cambia en los bloqueos. Eso sí, el pívot ha mejorado su movilidad sobremanera y como prueba su colección de chapas con los más de 100 tapones de récord nunca vistos en la historia de Michigan en una sola temporada.
UConn, cerca pero a remolque la mayor parte del partido se tuvo que apoyar en un lento encuentro de baja anotación -29-33 al descanso para Michigan-, y en su juego perimetral, con 17 puntos para Alex Karaban. El equipo entrenado por Dan Hurley -el que rechazó una oferta de 6 años y 70 millones de los Lakers-, alargó las posesiones moviendo el balón de lado a lado con su dinámico estilo ofensivo, procurando no caer en una serie de tiros precipitados que desembocara en una ráfaga de letales contragolpes para los Wolverines.
Tarris Reed Jr. firmó un doble-doble de 13 puntos y 14 rebotes a falta del buen día de Braylon Mullins que necesitaban los Huskies -11 tantos con un 4/17 en lanzamientos-, pero Aday Mara fue una sombra demasiado alargada para él. Pese a la superioridad de Michigan y que parecía hecho para los favoritos -53-62 a falta de 2:45-, UConn se puso 63-67 con 37 segundos por jugar con un triple de Solo Ball.
Sin embargo, nada iba a arruinar el final de cuento de hadas de Aday Mara, el unicornio que pudo celebrar su cumpleaños a lo grande descubriendo nuevas alturas para el baloncesto español desde sus 2,21. Pero ahora toca mirar a lo más alto: la NBA.









