«Depende de tu cerebro, de tu momento vital y de cómo lo tomes»

Generalmente, cuando queremos activarnos consumimos café, y para relajarnos optamos por el té. No vamos desencaminados si creemos que sirven a la perfección para ambos objetivos, pero hay matices que debemos conocer para no hacer un mal uso de estas bebidas estimulantes. El psiquiatra Fernando Mora señala cuáles son los más importantes.

Si te estás preguntando cuál es mejor para tu salud mental, Mora tiene la respuesta corta: «Depende de tu cerebro, de tu momento vital y de cómo lo tomes«. Porque ambos tienen propiedades beneficiosas, pero hay situaciones más idóneas para cada uno.
El doctor aclara que el café actúa principalmente a través de su ingrediente clave, la cafeína, la cual bloquea la molécula del cansancio llamada adenosina. Es como un escudo contra el agotamiento que ayuda a proveer más energía y concentración. En esos momentos de lentitud mental, fatiga o apatía, sirve como salvavidas.

Sin embargo, no olvidemos que tomado en exceso o en casos particulares puede generar toda una serie de problemas mentales contraproducentes en comparación con las ventajas. A muchos nos sonará familiar lo que dice Mora respecto a esto: «Puede aumentar la ansiedad, empeorar el insomnio e incrementar la rumiación mental«.
En el otro bando se encuentra el té, que contiene L-teanina, un aminoácido con unas características aparentemente menos perjudiciales que las del café. Mora cuenta que este componente favorece las ondas alfa cerebrales, que nos ayudan a estar alerta pero de forma calmada.
«Reduce la activación excesiva y mejora la atención pero sin picos de ansiedad», expone el psiquiatra. Es por ello que es común sentir más equilibrio emocional y mejor tolerancia al estrés gracias al té.
Después de haber visto las propiedades de cada uno, es probable que aún nos queden dudas acerca de cuál es mejor infusión para la salud mental. Pues tal y como dice Mora: «No es una guerra, sino una elección consciente. Si tienes ansiedad o estás con mucho estrés, mejor elige el té. Y si tienes baja energía o te falta concentración, lo tuyo es el café».








