<
>

Acaba la salida neutralizada: empieza lo bueno


Les he de reconocer que a veces disfruto ms leyendo las crnicas, anlisis y opiniones de un partido que vindolo. Me encanta recrear en la mente esas jugadas que las palabras describen; imaginar las emociones, angustias, alegras o tristezas que se derraman por los prrafos; darle forma futbolstica a las metforas; visualizar en tu mente con aspecto de verde terreno de juego goles conta

dos en negro sobre blanco. No necesito ‘high lights’.

Qu pena que esa costumbre, la de leer, est en desuso

. Los que no lo hacen se pierden una manera muy entretenida y complementaria de seguir esta Eurocopa. As,

no he necesitado ver todos los encuentros para saber cmo llegan las selecciones a la hora de la verdad. A los diablicos cruces.

Y el resumen es que

Espaa es el equipo que ms brillantez ha mostrado

de manera general, la seleccin que (habindolos tenido) menos momentos de dudas o desconexin ha ofrecido. Es la nica que va a llegar a los octavos de final con esa doble vitola de invicta e imbatida. Un argumento cuantitativo que, unido al intangible del buen juego desplegado, nos convierte en un serio aspirante.

Espaa es una invitacin a soar

.

Esta noche concluye la fase de grupos

, esa especie de salida neutralizada (empleando el argot ciclista) con ‘La Roja’ ofreciendo muy buenas sensaciones. Y ahora aguardamos en una suerte de ‘pole position’ (empleando el argot de las pruebas de motor) a que se nos asigne el prximo rival con el que cruzar guantes (empleando el argot pugilstico). Tras la jornada que acaba hoy empezarn las rampas duras, las paredes verticales (empleando el argot alpinista), ya sin colchn ni red que nos cobijen (empleando el argot de los trapecistas). Espaa ha alcanzado este punto con la orquesta bien afinada (empleando el argot menottista), pero ahora llega el concierto de verdad.

Se viene lo bueno

, lo taquicrdico y emocionante: desde el prximo sbado cada partido es una final. Y las finales no se juegan, se ganan (empleando el argot de los bilardistas).
Por dar un final cerrado a esta columna, recuperando el asunto de la lectura como acompaamiento perfecto de la Euro y a modo de aviso ante lo que viene, antes incluso de saber el prximo rival, recurro al Quijote:

«Sbete, Sancho, que ningn hombre es ms que otro si no hace ms que otro». Ninguna seleccin tampoco

.

Este contenido es exclusivo para los usuarios registrados

.

Etiquetas

Siguiente

Deja tu comentario