Alex Palou puede hacer algo que solo 6 pilotos lograron en 110 años, pero jamás un europeo: «Quiero más»

“Necesitas volver a ganar», dice Alex Palou, sediento de triunfos como el primer día. No se conforma. Da igual que siga arrasando en la IndyCar, que sume 4 títulos en la máxcima categoría de monoplazas de Estados Unidos en 6 años, los tres últimos consecutivos y, el primero de ellos, en su segundo curso. Le da igual haber sumado 3 triunfos y una segunda posición en 6 carreras este año para seguir liderando. Quiere más.
Alex Palou no se conforma con haber hecho historia una y otra vez en la IndyCar, ni con haber logrado el sueño de muchos en el automovilismo: el triunfo en las 500 Millas de Indianápolis de 2025, el pasado curso. Ahora, desde la pole (por segunda vez tras la conquistada en 2023), con un coche que va como un avión en el histórico Indianápolis Motor Speedway.
Junto a uno de los mejores equipos, Chip Ganassi, Alex quiere volver a saborear la leche que se le entrega al campeón de esta carrera. Y si lo logra este domingo, podría hacer aún más historia al conseguir algo que solo han podido hacer 6 pilotos en toda la historia de esta icónica cita en las 110 ediciones anteriores: ganar dos veces de forma consecutiva las 500 Millas de Indianápolis. Irá a por ello con menos presión que el año anterior, ya habiéndose quitado el enorme peso de encima que suponía tocar la gloria por primera vez y cumplir su sueño más grande el pasado año.

Antes, solo pudieron lograr 2 triunfos seguidos en la Indy500 Wilbur Shaw (1939-1940), Mauri Rose (1947-1948), Bill Vukovich (1953-1954), Al Unser, Sr. (1970-1971), Hélio Castroneves (2001-2002) y Josef Newgarden (2023-2024). Entre ellos solo hay un piloto no estadounidense: Castroneves (brasileño). Y atención: nunca un europeo ganó dos veces seguidas la Indy500. Palou puede ser el primer piloto del viejo continente en lograrlo.

«Siendo un poco de alivio por lograrlo en 2025»
«¿Ganar? Obviamente, para eso nos pagan como pilotos. Todos necesitamos luchar por victorias y ganar cosas. Conseguir la primera victoria en las 500 Millas probablemente es lo más difícil o lo que más persigues, así que siento un poco de alivio por haberlo logrado. Pero sigo queriendo ganar más”, decía recientemente Palou, quien no tiene más explicación para su dominio que los pequeños objetivos que se va planteando en cada fin de semana para llegar a los días de carrera con opciones de ganar, como ocurrió también en Indianápolis esta vez, donde logró la pole y se confirmó de nuevo como el principal rival a batir al volante de un gran coche, y sobre todo, con un gran conjunto que cuenta con ingenieros capaces de marcar la diferencia mediante las estrategias y paradas a boxes. La comunión perfecta.

Oídos sordos ante los posibles abucheos
Guste o no al público americano, Palou partirá desde la pole a por su segunda victoria. Los fans locales del certamen empiezan a abuchear de forma tímida al catalán por su aplastante dominio en la IndyCar. No tienen nada en su contra.
Simplemente desean ver batallas más emocionantes e igualadas y una mayor alternancia de pilotos en lo más alto del podio, sentimiento parecido al que tenían algunos fans de la F1 cuando Verstappen o Hamilton no dejaban de ganar en sus épocas de mayor éxito.
Pero Palou hace oídos sordos. Sabe que es por su superioridad y eso le motiva aún más. Quiere hacer aún más historia. Puede lograrlo. Va a por su segunda victoria seguida en la Indy500. Pero sabe que no será fácil. En una carrera tan larga y de pura supervivencia y eliminación, la clave está en llegar en el grupo delantero en buena posición para atacar en las 20 vueltas finales. El catalán ha estado en esa batalla decisiva en varias ocasiones y, como demostró en 2025, sabe lo que debe hacer para ganar. Quiere repetir.








