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¡Los Rockets ponen a los Lakers en peligro de hacer un ridículo jamás visto!



Los Houston Rockets se disponen a lograr lo que nunca jamás nadie ha hecho como es remontar un 3-0 en una eliminatoria de playoffs de la NBA y a hacer a los Lakers fatales víctimas de ello. El conjunto de Texas, sin Kevin Durant, se presentó anoche a Los Ángeles para convertir lo que iba a ser una plácida noche de celebración en una de pesadilla, impidiendo a los de púrpura y oro cerrar la serie para ganar (93-99) y poner el 3-2.

Luka Doncic miraba incrédulo desde el banquillo, quedándose en blanco como el que vestía sin nada que pudiera hacer, sin que su viaje a Madrid haya forzado la milagrosa recuperación que buscaba. Hace apenas cinco días, los Rockets colapsaban en lo que era un esperpéntico despropósito, entregando un partido que ganaban 101-95 con 40 segundos por jugar para verse casi finquitados en la serie con el 3-0.

“Creced”, les decía áspero y breve a sus jóvenes jugadores Ime Udoka mientras les mostraba el vídeo de ese fatídico colapso justo después del partido.

Sus muchachos captaron el mensaje y se recuperaron para llevarse el cuarto partido y también el de anoche para hacer saber a los Lakers que la victoria en ese cuarto encuentro no era era meramente decorativa para evitar la barrida.

A falta de un Durant con un esguince de tobillo -también se perderá el sexto partid-, Jabari Smith Jr. se erigió en el mejor de Houston con 22 puntos. Un Smith Jr. cuyo padre -como es el caso de tantos otros jugadores actuales-, jugó contra LeBron James. The King cumplió con 25 puntos, 3 rebotes y 7 asistencias pero tuvo un 0/6 en triples para olvidar, fallando sobre todo dos al final cuando los Lakers venían remontando un partido que los Rockets llegaron a dominar por más de 10 en la segunda parte.

Austin Reaves regresó con unos engañosos 22 puntos desde el banquillo, con un 4/16 en tiros de campo y siendo objetivo de ataque por parte de unos Rockets que vieron un filón en el base-escolta y en Luke Kennard, débil en defensa e inexistente en ataque. Factor X con el que los de púrpura y oro se pusieron 3-0 en la serie, el ex de los Hawks dejó una pírrica aportación de 1 punto sin meter ni un tiro de campo.

Pero ni Smith Jr. ni LeBron, el que dictó el tempo del partido fue Alperen Sengun. El turco influyó en todas las facetas del juego y rozó el triple-doble con 14 puntos, 9 rebotes y 8 asistencias. Tuvo 5 pérdidas, pero ha respondido en esta serie a las críticas después de haber llegado a ser objeto de especulaciones de traspaso. Todo el quinteto titular de Houston sumó en dobles dígitos con también 18 puntos para Tari Eason, 15 para Amen Thompson y 12 para Red Sheppard.

Decía Sengun que los Rockets han entendido la defensa de los Lakers. Los de púrpura y oro se han distinguido por defender a las estrellas de manera muy proactiva toda la temporada, enviando traps muy bien medidos o poblando el camino de los jugadores más incisivos al aro.

Houston movió muy bien el balón y Sengun encontró jugadores cortando a la par que conectó varias de sus vistosas finalizaciones ante Deandre Ayton pese al buen partido del bahameño con 18 puntos y 17 rebotes. Los Rockets también produjeron tras rebote ofensivo mientras Fred VanVleet, vestido de elegante negro en el banquillo, dirigía desde el banquillo como un segundo entrenador a falta de poder coger el timón en la pista. El ex de los Raptors se ha perdido toda la temporada por una rotura de ligamento cruzado anterior.

Los Rockets han tenido un problema en la posición de base toda la temporada y el rol le ha venido grande a Red Sheppard en muchos momentos. Sin embargo, Sheppard sacó a Houston del atolladero. Y es que a falta de 3 minutos para el final, los Lakers olían sangre con una bandeja de LeBron poniendo al conjunto angelino a sólo 3 (85-88), pero el base conectó un tiro de media distancia y luego se la birló a The King para enfriar al conjunto angelino (85-92).

Sheppard le devolvió a LeBron ese robo con el que la estrella de 41 años puso por delante a los Lakers en aquel infame colapso de los Rockets en el Game 3.

El conjunto de Texas ha subido la intensidad a la par que mejorado las rotaciones y la comunicación en defensa y es el equipo número 16 que se pone 3-2 en una serie después de haber ido 3-0 abajo. Los Rockets quieren ser los primeros en obrar una machada jamás vista y tendrán la oportunidad de igualar la eliminatoria en casa en la madrugada del viernes al sábado. Los Lakers pueden tener un problema en Houston.



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