Triste final del invento, por Domènec García

![]()
La defensa adelantada, esa defensa adelantada que espera a los rivales en la línea central, ha cavado la tumba del Barça en la Champions League, como la cavó antes en la Copa, siempre ante el mismo rival, el Atlético de Madrid, que es el rey del contragolpe.
A los rojiblancos les bastó, tras el 0-2, un gol de Lookman, que remató a placer ante Joan Garcia, mientras Koundé llegaba tarde para evitarlo. Una vez más se puso evidente la impotencia de la defensa azulgrana para atajar este tipo de situaciones. En el 4-0 de la Copa, el Atlético consiguió tres goles por este sistema. Y en la ida de estos cuartos de final de la Champions, que acabó en 0-2, el primer gol llegó tras la expulsión de Cubarsí por falta sobre Giuliano, que se plantaba en solitario ante Joan Garcia y que dio paso al gol de Julián Álvarez, que ejecutó la falta correspondiente de forma magistral.
Anoche, más de lo mismo, con expulsión de Eric para evitar el gol de Sorloth, que corría hacia otro mano a mano ante el meta barcelonista. La historia de esta arriesgada defensa se repite con irritante asiduidad en las grandes ocasiones, como la de anoche. El Barça se quedó con 10 futbolistas cuando más necesitaba de todos sus efectivos para forzar la prórroga, como mal menor.
Al comienzo de temporada pronosticamos del riesgo que suponía seguir con el invento sin Íñigo Martínez. El Barça necesitaba un central con solvencia para sustituir al vasco, pero llegó un lateral como Cancelo. Es una pena que todo el esfuerzo de la temporada se pierda por una táctica absurda, cuando todos los entrenadores ya le han cogido la matrícula a Flick. Lo de anoche era previsible.








