<
>

El Real Madrid gana con la vuelta de la afición al Reale Arena

[ad_1]

La Real Sociedad ganó el derbi vasco amistoso ante el Alavés en el Reale Arena por 3-1. También ganó con justicia, ya que tenía más argumentos para lograr la victoria que un equipo vitoriano en el que debuta el recién fichado Florián Lejeune. Pero el juego en sí estaba en segundo plano. El resultado no fue lo más importante. El más importante fue el regreso de la afición del txuri-urdin a la grada del estadio de San Sebastián. Anoeta llevaba un año y medio vacío, sin público, sin gritos, sin aplausos, sin cantos, sin alma. Todo volvió de repente en este concierto de verano de la Real ante el Alavés.

Es cierto que el regreso de aficionados al Reale Arena ha sido muy reducido. Solo 5.000 espectadores en una sala con capacidad para 40.000 personas. Pero escuchar un poco de vibración en las gradas nuevamente fue una bendición. El fútbol ha adquirido su significado. El estadio estaba cobrando vida. Cada acción, cada pelea, cada gol, cada disparo. Aplausos, canciones, protestas, gritos de nervios, alegría o enfado. Las gradas volvieron a latir. Es cierto que había muchos huecos vacíos. Pero fue emocionante ver a Aitor Zabaleta levantarse para rugir ante cada oportunidad peligrosa para la Real. Poco a poco, estos huecos se irán llenando y el nuevo Anoeta recuperará su esencia, la que tanto se ha ganado desde la abolición de las pistas de atletismo.

Fue una especie de ensayo general, una prueba de fuego, una demostración al resto de que los aficionados pueden volver a los estadios cuando empiece la Liga. Porque si bien es difícil para ellos sentarse en sus lugares sin celebrar los goles de su equipo, la realidad es que los fanáticos realistas han seguido el protocolo casi estrictamente. No olvidemos que el error sigue ahí y nos sigue haciendo mucho daño. Pero la afición es la primera en querer entrar de lleno a la grada, y romper las reglas de salud es como dispararse en el pie. Los extrañamos mucho. Incluso con solo 5,000, todo cambia en el Reale Arena. Ver a los aficionados celebrar un gol de espaldas al campo no tiene precio. Esta es la forma. El regreso definitivo no tiene vuelta atrás. De Anoeta al paraíso. De Anoeta al verdadero regreso del público al fútbol. La luz, a pesar de la pandemia sangrienta, comienza a brillar al final del túnel.

Pero volvamos al partido, el que vieron en directo los 5.000 afortunados aficionados del Real Madrid. sí vieron otro gran gol de Januzaj al principio del juego. Una delantera derecha contra la que Pacheco no pudo hacer mucho. Vieron la réplica del Alavés en la habitación contigua con un juego desordenado que acabó con un penalti más que riguroso de Remiro a Guidetti. Y el primer gol de Pacheco con el primer equipo, al perseguir un rechazado dentro del área tras una falta lanzada por el propio Januzaj. El belga parece renacer en esta pretemporada, como si quisiera demostrar que se merece esta renovación que no acaba nunca. También vieron el regreso de Lejeune al centro del limo detrás, y el debut del recién llegado Mamadou Loum, demostró que no salía con niñas pequeñas.

La afición también vio finalmente desde la grada cómo, en la segunda parte, los potros de la rama realista tomaron el mando del primer equipo debido a las muchas pérdidas que sufrió. Alex Sola, Pokorny, Lobete, Roberto Lopez y especialmente Dani Garrido Han demostrado que están preparados para el momento en que Imanol Alguacil decida reclutarlos. Garrido dejó las mejores chispas tras el descanso. El colofón, una bonita ‘ruleta’ en la frontal que casi acaba con un gol y la falta que cometió nada más empezar la segunda parte y que tras un mal despeje de la defensa vitoriana, Zubeldia aprovechó para rematar una marca libre en el fondo de la red, pillando desprevenido a Pacheco.

El Alavés supo reducir las diferencias, tras un zapatazo al poste de Borja Sainz, o con el posterior rechazo de Luis Rioja con Remiro batido y la portería casi vacía, pero se estrelló contra el cuerpo de Zaldua. El Alavés acabó apretando, la Real aguantó bien el balón y volvió a ganar. Dos amistosos, dos victorias. Nueve goles a favor, dos en contra. Y supuestamente faltan los buenos. Este Real de Imanol adquiere hermosos colores. Y esta vez vosotros, la afición, podéis verlo desde las gradas. Hágalo la primera de muchas veces. Será una buena señal.

ABSTRACTO

Compañía real: A. Remiro, Gorosabel, Aritz, Pacheco, Aihen, Turrientes, López, Januzaj, Navarro, Barrenetxea y Carlos Fernández. También jugaron Zaldua, Zubeldia, Portu, Guridi, Willian J., Pokorny, Lobete, Sola y Garrido.

Deportivo Alavés: Pacheco, R. Duarte, Laguardia, Lucas, T. Pina, Guidetti, Manu García, Iván Martín, Pere Pons, Martín y X. Navarro. También actuaron Tachi, Lejeune, Saúl, Toni Moya, Edgar, Carlos Isaac, Borja Sainz, Loum, Javi López y Abqar.

Metas: 1-0: Januzaj, min. 8; 1-1: Lucas (pág.), Min. dieciséis; 2-1: Pacheco, min. 43; 3-1: Zubeldia, min. 69

Árbitro: Palencia Caballero (escuela vasca). Reprendió a Pacheco (Real Sociedad) y Laguardia y Loum (Alavés).

[ad_2]

Etiquetas
Siguiente

Deja tu comentario