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El Barça naufraga en Badalona

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Que no iba a ser un partido fácil para el Barça podía evitar ver el ambiente del Olímpic o la racha del Joventut, pero debía empezar el partido para confirmarlo. Más que nada porque los de Jasikevicius llegan a Badalona con velocidad de crucero, ganando partidos casi por inercia, capaz de derrotar a cualquiera. Pero la Penya, que no ha perdido en marzo, jugó una primera mitad espléndida. Fue netamente superior al Barça en prácticamente todos los registros del juego y entre Birgander, Tomic y Feliz pusieron una gran ventaja al descanso (50-34). En la segunda parte supo aguantar ante un Barça cansado, sin ideas y sinacierto en el tiro. Una victoria espléndida de la Penya que grabará en Badalona.

La ventaja verdinegra empeñada en construir con la superioridad de Birgander por dentro, amargó a Smits, pero sobre todo por la defensa de la Penya. Muy activos pasando blocos y muy agresivos cada vez que intento correr el Barça. Frenaron ellos en seco. Dos dobles consecutivos de Davies fueron el mejor ejemplo: los verdinegros jugaron al límite de la personal, los árbitros no pitaron y el americano incurrió dos veces en dicha violación. Pero además de frenar las transacciones, que no fueron pocas, lograron bajar mucho elacierto exterior del Barça. Sin triples y sin canastas por dentro, excepto Davies, el Barça estaba condenado.

Pero es que el Joventut no solo hizo una excelente defensa, sino que fue muy muy efectivo en ataque. Una cosa fue consecuencia de la otra, pues gran defensa les permitió correr. 50 puntos en media parte contra el Barça, con unos porcentajes por encima del 60% y unas fantásticas canastas. Jasikevicius, hombre acostumbrado a gritos y aspavientos, cruzó los brazos y meneó la cabeza. El Barça estaba noqueado.

Era evidente que el problema del Barça era más mental qu’baloncestístico, pero los triples (a excepción de los de Mirotic) siguieron sin entrar. Un gran contratiempo para el Barça que tuvo en Davies la solución: el nortemaricano, omnipresente, sostuvo a los suyos. Por el lado verdinegro Ribas siguió encontrando fácil a Tomic por dentro, pero el fallo en el tiro libre castigó mucho a la Penya. A minutos diez, diez puntos de diferencia (63-53). Había remado mucho el Joventut, pero aún no había llegado a la orilla.

La mejoría del Barça, como casi siempre, llegó desde la defensa. Subieron el listón al tiempo que lo bajó, lo justo, la Penya. Las sensaciones eran ligeramente mejores para los azulgranas, pero los minutos corrían y la diferencia no bajaba. A falta de tres minutos, perdían de nueve (75-66). Los puntos de Feliz (¡Y su juego!) martirizaron al Barça.

No pudo remontar el Barça porque el Joventut no le dejó. A cada canasta para ponerse a seis, la Penya robó el balón. A cada triple para meterse en el partido, el Barça falló. Jasikevicius, desrotado, sentó un Mirotic en los minutos finales. No fue el día del Barça y se contró ante una gran versión del Joventut. Y el Olímpic, con la most entrada de la década, lo disfrutó.

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