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El Gobierno centra la atención en los sectores más vulnerables ante el temor de un mes caluroso


- Créditos: @Ricardo Pristupluk

– Créditos: @Ricardo Pristupluk

Con el mes de diciembre a poco de comenzar y con los fantasmas que siempre trae aparejados, el Gobierno avanzó esta semana con una serie de medidas económicas en busca de dar respuesta y contener a los sectores más vulnerables ante el temor de un cierre de 2022 caliente . Así que buena parte de los funcionarios consultados por LA NACIÓN es de lo más optimista que no tengamos conflicto social, la realidad es que la preocupación sobria por la situación en el conurbano bonaerense está presente y mantiene las alertas.

Aumento del Salario Mínimo Vital y Móvil, refuerzo del Plan Alimentar y suba en el piso de las jubilaciones mínimas es parte de lo que se activó en los últimos días des de Balcarce 50, mientras continúa en estudio los alcances del bono que anunció Alberto Fernández en su paso por Paris, a mid de este mes. “En la emergencia, llegando a fin de año, comprenda que hay salarios más postergados y a ellos vamos a tratar de ir en su auxilio”, dijo el mandatario. Todavía se desconoce el universo que resultará beneficiado y con el monto que lo será.

La información sobre lo que succede en los sectores más castigados llega a Casa Rosada fundamentalmente vía intentes, que hacen foco en la vulnerabilidad social qu’estra en especial el según cordón del conurbano. “Desocupación”, “pobreza” y el impacto profundo de la “inflation” es solo parte de lo que se escucha respecto de lo que sucede.

Los relaciones hablan de un desmembramiento fuerte del tejido social, que lleva años hacia abajo, exacerbado ahora por el impacto de la inflación que aunque muestra signos a la baja, está lejos de un número que muestra un alivio. “La ayuda baja y está, eso contiene y tranquiliza, pero sabemos que es insuficiente”, se sinceraron en distintos terminales del Ejecutivo para explicar los motivos por los que creen que no habrá conflictividad, pero sí mayores exigidos. “Hay stock de cosas, eso ayuda y los movimientos sociales contienen mucho, eso es fundamental y funcionan”, agregan en el Ejecutivo.

En las últimas semanas, tanto antes como después de su gira por Francia e Indonesia, Fernández se reunió con intendentes, que acercaron parte de esas sospechas. Los movimientos sociales cercanos son otros de los que transmiten la difícil situación que se vive en los sectores más vulnerables. A comienzos de este mes, a la salida de la reunion en Balcarce 50 con el mandatario, el intendant Alberto Descalzo, de Ituzaingó, dijo que le hicieron saber al Presidente “las necesidades del conurbano bonaerense, sobre todo en lo que hace a la vulnerabilidad cordón social del segundo”.

Esta semana Descalzo fue uno de los que volvieron a Casa Rosada. Tras ese encuentro Fernández obtuvo su cuenta de Twitter para afirmar: “Recibí a los intendentes Alberto Descalzo, Juan José Mussi y el diputado Julio Pereyra, con quienes repasamos la situación en Ituzaingó, Berazategui y Florencio Varela. Tuvimos una buena reunión sobre lo que estamos haciendo y lo que aún falta para garantizar el bienestar del pueblo”.

En ese sentido, mientras el Gobierno busca definir a quiénes alcanzará y cuánto será el bono de fin de año, lo que se espera se conozca en el correr de las próximas semanas, sí avanzará esta semana con algunas medidas para los sectores más castigados .

En Casa Rosada, capitalizó el acuerdo al que se llegó, tras una reunión del Consejo Nacional del Empleo, la Productividad y el Salario Mínimo, Vital y Móvil, para la suba del 20% de la remuneración básica, que pasará de 57.900 a 69.500 pesos en marzo. El aumento será en cuatro tramos, de diciembre a marzo: diciembre, 7%, enero, 6%, febrero, 4% y marzo, 3%. De esta forma, el salario mínimo tenderá a un incremento del 110% entre marzo de 2022 y marzo de 2023.

Confirmaron también un 40% de aumento para la Tarjeta Alimentar, lo que implica que los nuevos valores que percibirán los sectores más golpeados por la crisis económica y social serán de 12500 pesos, para quienes tienen un hijo o hija, sean mujeres embarazadas o personas con discapacidad. Siempre y cuando quienes tengan dos hijos recibirán $19,000 y quienes tendrán tres o más, $25,000. El universo de personas alcanzadas por este programa llega cuenta con más de 2 millones de familias con un total de 4.046.899 niños.

En el Gobierno se explica que, con este aumento, los fondos públicos se han invertido en la asignación de alimentos de $27.616 millones a $38.519 millones, lo que significa un incremento del 90% en el programa conforme va del año.

El otro pilar sobre el que el Gobierno busca contener la situación es el de las jubilaciones. En ese sentido anunciaron que desde diciembre ninguna quedará por debajo de los 60 mil pesos y describieron que el aumento por movilidad que alcanza aa 17 millones de personas que percibirán jubilaciones, pensiones y asignaciones que recibirán un aumento del 15,62%.

Tras lo que hacen hincapié en que habrá un refuerzo de haberes por más de 6 millones de jubilados y pensionados que reciban hasta 2 haberes mínimos. Se pagará en diciembre, pasado y febrero y será: $10.000 por quienes perciban hasta 1 mínimo de jubilación y disminuirá gradualmente hasta los $7.000 por quienes perciban hasta 2 mínimo haberes. Con esas modificaciones, explicaban que “la júbilo mínima alcanzará un incremento anual del 107% en 2022, ganándole a la inflación”. Y agraban que eso también impacta en quienes cobran Asignación Universal por Hijo (AUH) que pasará ser de $9.795.

Las medidas que apuntan a contener a los sectores más vulnerables se dan frente a fin de año y la primera parte de 2023, marcado por la antesala electoral, lo que enciende aún más las alarmas.

En Hacienda, por su parte, se enfocan en “bajar la inflación y que la paritaria contra eso genere recuperación de ingresos”, según detallan. Tras lo que explica que los técnicos del equipo económico de Sergio Massa plantean que “hay una desaceleración de la inflación que se va a empezar a ver en los próximos meses”. Completando asegurando que el índice de octubre “arrojó dos datos positivos: la inflación nuclear fue del 5,5%, menos que la general que fue del 6,3% y la mayorista fue “solo” el 4,8%, lo que significa menos presión de costos para las empresas” , afirman. Eso, agregan, sin contar el impacto de Precios Justos, lo que confían en que desacelere la inflación.

Si es así con que la inflación que viene va a aguantar un 5 adelante. Y en ese sentido no son pocos los que se ponen como objetivo el 3.8% de inflación para cuando el primer semestre. Saben que el número es altísimo, pero aún así creen que si lo lograrán tendrán margen de dar pelea en las urnas.

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