El Barcelona se hartó del ‘culebrón Nico Williams’ una semana antes del ‘no’

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El intento de fichaje de Nico Williams por el Barça se cayó definitivamente el pasado viernes pero vivió otras fases de tensión y distanciamiento entre las partes. MD ha podido conocer algunos detalles. Todo empezó el 13 de junio cuando su agente, Félix Tainta, se vio con Deco en Barcelona y le informó de que su jugador quería reflotar su frustrado fichaje por el club azulgrana de la campaña anterior. El ofrecimiento cogió al Barça por sorpresa por inesperado, porque Joan Laporta digirió mal el ‘no’ de Nico al ser un futbolista que le motivaba mucho y por eso no entraba en los planes del club este verano.
Su ofrecimiento entró muy bien porque es seis años más joven que Luis Díaz, el principal favorito, ficharlo sólo implicaba pagar una cláusula sin negociar con su club y, además, un acuerdo de años y salario ya se había cerrado el pasado año. Pero cuando se pasó del acuerdo verbal a la redacción de los contratos saltó la liebre. Según fuentes del club azulgrana, el agente de Nico pidió una cláusula de liberación gratuita en caso de no inscripción que no había salido en las conversaciones previas. Una cláusula que ni Dani Olmo ni Joan Garcia habían pedido antes de firmar.
Hasta el sábado 28 de junio
El Barça dijo que no y ahí empezó el atasco. De hecho, la semana de Sant Joan, al ver que no evolucionaba la operación, el club azulgrana le lanzó un aviso al agente: tenía hasta el sábado 28 de junio para aceptar las condiciones del Barça o las conversaciones quedarían rotas. La parte de Nico siguió enrocada en pedir la cláusula liberatoria aduciendo que debían salvaguardar la capacidad del jugador de poder realizar su trabajo en caso de que el Barça no pudiese inscribirle.
Se cumplió el plazo puesto por el Barça y ahí el club empezó a activarse con Luis Díaz. MD supo el lunes 30 de junio que la situación con Williams estaba encallada y que, en paralelo, el FC Barcelona había reabierto la carpeta de Díaz, con el que había trabajo hecho y al que no se había descartado porque hasta que no se firma un contrato no es conveniente ‘matar’ las alternativas. De hecho, el agente del colombiano se movió para avisar al Barça de que Luis seguía dispuesto a forzar su salida hacia el Spotify Camp Nou.
En el Barça detectaron que el movimiento del Athletic ante LaLiga había impactado en Nico y empezaron a sospechar que el agente , con varios jugadores en el club vasco, y su hermano Iñaki, capitán del equipo bilbaíno, no remaban a favor del interés azulgrana.
En todo caso, pese a que el Barça había dado carpetazo al tema el sábado 28 de junio, Nico hizo llegar al club azulgrana de forma directa que seguía interesado en ser culé aunque con garantías. También llegó el mensaje de que tenía prisa y que quería cerrar el fichaje antes del día 6 de julio. Eso sí, su mensaje también insistía en que seguía necesitando garantías de que no iba a quedarse sin jugar y que, por tanto, quería la cláusula liberatoria.
Hartura total
Y ahí el Barça, harto ya de ese ‘impasse’ provocado porque ninguna de las dos partes quería ceder y además sabiendo que Nico tenía prisa, se dirigió a su agente y le dijo que hablase con el jugador y que dejase de marear a sus amigos del Barça. Que tomase una decisión ya sabiendo que la cláusula liberatoria no se la iban a dar. El mensaje fue claro, directo, profesional, y el representante de Nico lo recibió de la misma forma y comprometiéndose a pedirle a su jugador una respuesta clara que acabase con el atasco que había en la negociación. Era cuestión de decir ‘sí’ o ‘no’ a arriesgarse por el Barça. Y Nico, que ya estaba por Bilbao, se reunió con su familia y su agente y dijo ‘no’. La noche del jueves 3 de julio, el Barça supo que Nico seguía sin aceptar su oferta incondicional. Al día siguiente, el mismo en que MD ponía en su portada que la decisión del menor de los Williams iba a ser inminente tras una cumbre con su círculo más cercano, llegó el anuncio de su renovación con el Athletic hasta 2035.
En el Barça se ilusionaron con Nico pero siempre pensaron que su sueño no era vestir de azulgrana sino jugar con sus amigos culés de la selección. De hecho, internamente circuló un vídeo donde decía que el jugador con el que anhelaba jugar algún día era Mbappé. También sospecharon que a su agente le causaba problemas que acabase en el Barça porque tenía más jugadores en el Athletic. Como ejemplo se ponía que el agente de Joan Garcia, por ejemplo, no se vio condicionado por el Espanyol al no tener ningún otro futbolista allí. También tienen claro en el Barça que en el último tramo del culebrón, Nico ya negoció con el Athletic en paralelo su renovación porque un contrato de diez años no se hace en una mañana.
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Su influjo sobre Lamine
Y aunque al final hubo decepción, no hay drama porque no era el Plan A del mercado de fichajes. Además, lo de Nico tampoco era perfecto. Había más pros que contras pero también preocupaba su encaje en el vestuario dada su especial relación con Lamine Yamal. Cuanto más homogénea sea una plantilla y menos ‘capillitas’ se hagan, mejor. Y en el Barça hay quien temía una dupla que funcionase al margen del grupo.
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