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Una pretemporada casi como antaño, por Carles Rexach

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Por fin vamos a ver una pretemporada muy parecida a las que hacíamos en mis tiempos de entrenador. Ya sé que es imposible, en los tiempos que corren, que el equipo se vaya quince días a Andorra o a un pueblecito neerlandés a jugar amistosos con equipos locales y a potenciar el entrenamiento y el trabajo fijado por el entrenador.

Pero por lo menos este verano no vamos a pagar las consecuencias de torneos internacionales que impiden descansar como es debido a los futbolistas. La plantilla del Barça volvió el lunes de golpe. Todos a la vez. Sin regresos escalonados. Y eso, además de que debería ser lo habitual, en este caso es una ventaja respecto al resto de equipos que han disputado el Mundial de Clubs.

Hansi Flick ha podido contar desde el primer día con todos sus futbolistas y no sólo eso, ha llamado a diez del filial para verlos durante esta semana y llevarse a unos cuantos a Asia.

Allí, en Corea y Japón será donde viajará el Barça. Es una gira, pero muy distinta de los quilométricos desplazamientos en avión para cruzar Estados Unidos de punta a punta de otros veranos. Lo importante en pretemporada es la preparación del equipo, pero el fútbol moderno prioriza unos ingresos a cuenta de partidos amistosos necesarios para mantener en pie la estructura del equipo.

Pero puestos a tener que ir de gira, la que viviremos en los próximos días no me parece del todo mal. Tres partidos únicamente y la posibilidad de entrenar mucho, que es lo que mueve al técnico en estos días. Un Hansi Flick que ha subido el nivel consciente de que igualar o mejorar lo del año pasado va a ser complicado. Es por ello que el alemán, de entrada, los ha querido conectados a todos y a tope desde el primer día. Me ha gustado que en la primera semana haya programado entrenamientos para todos los días. De lunes a domingo. Y con dobles sesiones en días alternos. El técnico del Barça va muy en serio, tiene hambre de títulos y sabe que los primeros meses de la temporada van a ser muy importantes a la hora de marcar el camino para luego, por allí por el mes de abril y mayo, poder echarle el lazo a los títulos.

El primer paso para ganar durante el curso es prepararse bien en verano, y el Barça no podría tener mejores condiciones y circunstancias. Jugadores descansados, con varias semanas de vacaciones, y vuelta al trabajo todos juntos, sin excepciones.

Lamine Yamal y el ‘10’ estaban destinados

Esta semana hemos visto ya de una vez por todas como se hacía oficial que Lamine Yamal será el nuevo ‘10’ del Barça. Era un secreto a voces y muchos pueden pensar que estas cosas pueden desconcentrar al chaval. Pero Lamine ha demostrado con creces que a pesar de su juventud (18 años recién cumplidos) es capaz de lidiar perfectamente con la presión. Como hizo en la eliminatoria de semifinales de la Champions contra el Inter, en varios Clásicos contra el Real Madrid o en partidos importantes con la selección española. A Lamine no le va a cambiar el ‘10’. Va a seguir siendo ese chico que sólo quiere disfrutar jugando al fútbol. Casos como el suyo pasan una vez cada mucho tiempo, si es que ocurren, porque no es habitual ver una irrupción y una explosión tan prematura.
El Barça tiene ahora un jugador número ‘10’ que lo tiene todo. Tiene calidad, es diferencial, tiene madurez en el terreno de juego y ambición por hacer historia en el Barça, Su propia historia, según dice él mismo, y lo más importante, viene de abajo, de la base, de La Masia.
El ‘10’ de Lamine Yamal es un éxito coral, un triunfo de club y ahora sólo nos queda disfrutar de una carrera que esperemos que sea longeva y plagada de éxitos como culé



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