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dos escaladores atendieron a Jonathan tras la caída de su padre


Una nueva información sacude el caso Andic: no estaban solos en Montserrat el día en que el empresario murió. Este martes, Jonathan Andic, hijo del fundador de Mango, Isak Andic, quedó en libertad, tras abonar la fianza de un millón de euros impuesta por la jueza de Martorell, Raquel Nieto Galván, que lo acusaba de cometer el presunto homicidio de su padre. La magistrada que atendió la petición de la Fiscalía reclamaba prisión bajo fianza, la retirada del pasaporte, prohibición de salir del país y una obligación de comparecer cada semana en el juzgado, según avanzaba la periodista Mayka Navarro en ‘La Vanguardia’.

Con la reapertura del caso —en enero de 2025 la causa de la muerte quedó cerrada porque no se habían encontrado indicios de delito— se ha conocido el auto judicial en el que la magistrada ve indicios para investigar una causa de homicidio. 

La jueza destacó que Jonathan Andic tiene una «obsesión con el dinero», además solicitó una herencia en vida a su padre Isak Andic, y el empresario aceptó la petición para continuar teniendo relación con su hijo. Antes del fallecimiento del fundador de Mango, Jonathan supo que Isak Andic pretendía cambiar su testamento y destinar parte de su fortuna a la creación de una fundación «para el mundo». Son tan solo algunos de los motivos que la magistrada resalta en el auto judicial, que puede consultarse en este enlace.

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Jonathan Andic, hijo del fundador de Mango, Isak Andic, ha llegado poco antes de la una del mediodía a los juzgados de Martorell (Barcelona)Alejandro García / EFE

Entre toda esta avalancha de información, la periodista Mayka Navarro de ‘La Vanguardia’, ha arrojado luz al caso. El 14 de diciembre de 2024, Isak y Jonathan Andic no estaban solos en la montaña de Montserrat. 

Padre e hijo estacionaron sus vehículos en el parking del Collbató para realizar el camino de Les Feixades, un sendero sencillo que une las cuevas del Salnitre con el monasterio de Montserrat. En tan solo 10 minutos de ruta, el empresario de 71 años se precipitó al vacío y murió por las graves lesiones del impacto. 

Jonathan tardó cuatro minutos en realizar la primera llamada, dirigida a la pareja de su padre, Estefanía Knuth. Dos minutos más tarde llamó al 112 para pedir ayuda; a la media hora aparecieron dos escaladores y se acercaron hasta Jonathan, alertados por sus gritos de angustia, según publica ‘La Vanguardia’.

Imagen de Isak Andic
Imagen de Isak AndicEFE

El hijo, en un primer momento, pensó que eran dos policías que se acercaban para ayudarle; después descubrió que eran dos escaladores. Uno de ellos tuvo que cogerle el teléfono móvil para indicar a la operadora del 112 sobre el lugar donde se encontraba.  

Posteriormente, acompañaron a Andic a hacer el tramo de regreso y ahí se cruzaron con uno de los primeros Mossos d’Esquadra, desplazado hacia el lugar. El relato de los escaladores no aparece en ningún atestado judicial; según los investigadores, carecía de valor para la causa porque no fueron testigos y llegaron media hora más tarde. Sí se tomó declaración a la vigilante de las cuevas, que aseguró no haber visto ni escuchado nada debido a su ubicación.



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