La psicología dice que cuando a una persona se le olvida una palabra, no es por un despiste, sino por un fenómeno mental muy común

Estamos teniendo una conversación normal y tranquila sin nada que pueda desconcentrarnos y, de repente, no encontramos la palabra exacta que queremos decir a pesar de tenerla ‘en la punta de la lengua’. Recordamos hasta su inicial y su significado exacto, pero no hay manera de que salga y normalmente necesitamos la ayuda de la persona a la que estamos hablando.
Este fenómeno es mucho más común de lo que podemos pensar, pues nos ha ocurrido a todos sin importar la edad o las circunstancias personales. Concretamente, la psicología lo llama el ‘Fenómeno en la punta de la lengua’, y tiene base científica.

Un estudio analizó este hecho y lo publicó en el ‘National Center for Biotechnology Information’. En él, los científicos vieron que el cerebro tiene el concepto exacto de lo que pretende expresar, pero falla temporalmente el acceso hacia esa palabra. Eso sí, no tiene por qué suponer un problema de salud cerebral, psicológica o psiquiátrica.
Entonces, la teoría que está más aceptada alrededor de este fenómeno es que el significado de lo que queremos buscar en nuestro cerebro se llega activar, pero la señal hacia la forma fonológica de la palabra exacta solo llega débilmente, y es algo que con las otras palabras no ocurre.

Por ello, es muy común que la palabra aparezca minutos después de haber pasado la conversación, porque el cerebro ‘desbloquea’ esa área a la que le estaba costando tener acceso y todo vuelve a la normalidad
Cuándo preocuparse
Tal y como hemos apuntado en los párrafos anteriores, siempre que esto ocurra ocasionalmente y sobre todo con nombres propios o palabras que no suelen utilizarse, no suele pasar nada. No obstante, es algo que puede ocurrir por culpa de la falta de sueño, el estrés del día a día o el envejecimiento al que hacemos frente a partir de cierta edad.
En caso de que este tipo de fenómenos dejen de ser anecdóticos y aparezcan en una persona de manera recurrente, y van acompañados de otros síntomas como desorientación, pérdidas de memoria o de problemas para seguir conversaciones de forma activa, lo mejor es consultar a un médico.









