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el método más preciso para calcularlo


La forma más útil de calcular la hidratación de tus salidas en bici es estimar tu tasa de sudoración en una salida parecida a la que quieres hacer.

En montaña, además, hay que añadir margen por calor, desnivel, duración y acceso limitado a agua, porque la demanda suele ser más alta y menos predecible.

Tasa de sudoración: la forma más rápida y práctica para saber cuánto agua tomar en ciclismo

cuánta agua beber en bici. la fórmula más precisa para calcularlo
Si has acabado la ruta con sed, boca seca u orina muy oscura, no te has hidratado correctamente. Diwan Crige

Para empezar, pésate antes y después de una ruta de referencia, idealmente en condiciones parecidas a las reales, y registra también cuánto bebiste. La pérdida de peso durante el ejercicio, corregida por el líquido ingerido, te da una estimación aproximada de tu sudoración.

  • La fórmula sencilla es esta:

TASA SUDORACIÓN = peso pre – peso post + líquido ingerido – orina

La orina se calcula si has tenido que expulsarla durante el test, por lo que es recomendable ir al baño y orinar antes de comenzar. Con ese dato, puedes calcular cuánto líquido pierdes por sudoración (expresado en litros / hora) y así la cantidad que necesitas reponer por hora en ese tipo de salida.

No obstante, si hablamos de ciclismo de montaña, este valor suele variar bastante entre personas y según el clima, así que conviene medirlo varias veces y no usar un único día como referencia.

CÓMO APLICARLO A TUS SALIDAS

cuánta agua beber en bici. la fórmula más precisa para calcularlo
Como norma general,  y para un adulto, la tasa de sudoración oscila entre 0,75 y 2 L/h. Aunque variará dependiendo de cada ciclista y el clima. Aitzol Bilbao Andres

Haz una prueba de 60 a 90 minutos en una ruta similar a la habitual. Pésate en condiciones comparables, sin ropa mojada, y anota la cantidad exacta de bebida que tomaste. Si perdiste peso pese a beber, tu ingesta fue insuficiente para ese entorno.

Después, divide la pérdida neta de líquido entre el tiempo total para obtener una cifra por hora. Ese número será tu punto de partida. En rutas largas, lo importante no es solo llegar a un número alto, sino repartirlo bien a lo largo de la salida para evitar tanto la deshidratación como el exceso de líquido.

AJUSTES PARA MONTAÑA

En rutas de montaña, la intensidad cambia mucho por las subidas, el terreno técnico y las bajadas de recuperación. Eso altera la sudoración y también la facilidad para beber. Si el recorrido es muy exigente o hay calor, necesitarás beber con más frecuencia y no esperar a sentir sed.

También importa la altitud, el viento y la duración total. En salidas largas, aunque la temperatura no sea extrema, la deshidratación acumulada puede perjudicar el rendimiento y aumentar el riesgo de malestar. Por eso, en montaña funciona mejor un plan estructurado que una hidratación “a ojo”.

  • EJEMPLO: Si en una salida de 2 horas pierdes 1 kg y bebiste 750 ml, tu pérdida neta es de aproximadamente 1,75 litros. Eso sugiere una tasa cercana a 875 ml/h, aunque en la práctica no siempre hace falta reemplazar el 100% en tiempo real. Lo importante es conocer tu rango habitual y usarlo como base para la ruta siguiente.

Con ese dato, puedes planificar bidones, puntos de recarga y consumo de geles. En muchos casos, la mejor estrategia no es beber mucho de golpe, sino pequeñas tomas regulares desde el inicio.

Si terminas la ruta con sed intensa, boca seca, orina muy oscura o pérdida de peso excesiva, probablemente te quedaste corto. Si notas el estómago lleno, molestias digestivas o una sensación de “agua moviéndose” en el abdomen, quizá estás bebiendo demasiado o demasiado concentrado.



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