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Lo que se podría hacer con los 50 millones de Darren Dein, por Xavier Bosch

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Nadie se va por dinero. Ni Mapi León, ni Alexia, ni Ona Batlle, ni Emil Nielsen, ni Xavi Pascual, ni… ¿seguimos? Pero todas y todos van a tener un contrato mejor en su nuevo equipo de destino. Todas y todos tendrán un salario mejor o mucho mejor de lo que tenían en el Barça o de lo que el club estaba dispuesto a ofrecerles para que siguiesen aquí. El preocupante desmantelamiento del femenino, la pérdida de las estrellas de balonmano o el tremendo ‘coitus interruptus’ de Xavi Pascual en el baloncesto, demuestran que los números del Barça siguen estando lejos de las épocas boyantes y de los discursos triunfalistas del presidente en funciones y del presidente electo.

Mientras aquí se ha laminado el presupuesto de las secciones, los grandes clubs europeos (con estados detrás o sin ellos) han multiplicado sus inversiones en montar equipazos. En baloncesto, en balonmano y en el fútbol femenino. Y todos vienen a pescar talento en el Barça sabiendo que, como dijo el hermano de Paco, Uli Hoennes, “el bno tiene dinero”. De haberlo, haylo. Se ha fichado a Gordon, internacional inglés, por 70 millones para ser suplente de Raphinha.

Lo que uno se tira de los pelos es saber que se pagaron 50 millones de comisión a Darren Dein, para poner de acuerdo a Barça y Nike para prorrogar un contrato entre dos empresas que ya estaban estrechamente vinculadas desde hacía 28 años. Sin el intermediario, o con una comisión acorde a lo habitual en el mercado, todos estos cracks no tendrían que irse, el Barça hubiese fichado lo prometido a Xavi Pascual y el entrenador seguiría aquí, fiel al resurgir de un proyecto que tenía que ser ilusionante y que ha durado siete patéticos meses.



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