como es el impacto para la ofensiva

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WASHINGTON.- El mes pasado, cuando anunció la creación de una nueva comisión para coordinar los suministros para el ejército ruso, el presidente Vladimir Putin parecía reconocer la magnitud de los problemas económicos que enfrenta su país, y su percepción de la emergencia era palpable.
“Tenemos que ser más rápidos en las decisiones relacionadas con el abastecimiento de la operación militar especial y en nuestra respuesta a las restricciones a la economía que, sin exagerar, no tienen ningún precedente”, dijo el presidente ruso.
Putin jactó durante los meses del fracaso del guerra relámpago económico contra Rusia, pero según economistas y empresarios rusos, El impacto económico de las sanciones occidentales por la invasión de Ucrania es cada vez más fuerteagravando la escasez de equipamiento para su ejército y obstruyendo su capacidad para lanzar cualquier ofensiva terrestre o construir nuevos misiles.
Fechas recientes demutestran que la situación se ha deteriorado considerablemente desde mediados de año, cuando la economía rusa todavía parecía estabilizada gracias al flujo constante de la renta petrolera y gasística. Las estadísticas publicadas la semana pasada por el Ministerio de Finanzas ruso muestran que Un indicador económico clave, los insumos obligatorios de los sectores no petroleros ni gasísticos, cayó un 20% interanual en comparación con octubre del año pasadomientras que la agencia de estadísticas rusas Rosstat informó que las ventas minoristas cayeron un 10% interanual en septiembre, y la facturación de los cargueros cayó un 7%.
“Todos los indicadores muestran una fuerte caída de la actividad económica”, dice Vladimir Milov, exviceministro de Energía ruso, que ahora es uno de los políticos más importantes de la oposición en el exilio. “La crisis está en espiral ascendente y sin dañar la vista”.
La interrupción de las importaciones de tecnología de Occidente afectó a la mayoría de los sectores de la economía rusa, y los economistas dijeron que la movilización de más de 300.000 reservistas rusos para Ucrania, sumado a la lucha de por lo menos la misma cantidad de hombres que huyeron de la leva, otro duro golpe resulto para la economia. Además, la restricción impuesta por el propio Putin al abastecimiento de gas a Europa, seguida por la explosión nunca esclarecida del gasoducto Nord Stream, condujo a una parte de la producción de gas del 20% interanual en octubre. Mientras tanto, las ventas de petróleo a Europa están cayendo en picada, como adelanto del embargo que la Unión Europea impondría a Rusia el 5 de diciembre.
Demostrar que la economía rusa puede aguantar el cimbronazo de sanciones draconianas, el Kremlin anunció que la caída del PBI será inferior al 3,5% previsto por el FMI para este año.
Pero economistas y empresarios dicen que esas cifras tan satisfactorias no reflejan el estado real de la economía rusa, porque desde que se impusieron las sanciones el Kremlin terminó de hecho con la convertibleblidad del rublo. “El número del PBI dejó de tener sentido, porque en primer lugar no sabemos cuál es la verdadera tasa de cambio del rublo, y en segundo lugar, porque cuando fabrican un tanque, lo envían al frente y es detruido de inmediato, lo siguen considerando como valor agregado”, dice Milov, que este mes escribió un informe explicativo para el Centro de Estudios Europeos Wilfried Martens.
Problemas aún más graves acechan al sector bancario ruso, cuya contabilidad se conoce y es información clasificada. En medio de un aumento en la ayuda para la movilización de conscriptos y el estado de la economía, esta semana el Banco Central de Rusia informó que en octubre, el sistema bancario se escapó de la cifra récord de 14.700 millones de dólares.
Aún así, un informe de noviembre del Banco Central informó que en el trimestre de 2022 el PBI ruso sufrió una contracción del 7,1%, después de caídas interanuales del 4,1% y 4% en los dos cuatrimestres anteriores. La semana pasada, mientras la economía rusa entraba oficialmente en recesión, la directora del Banco Central dijo ante legisladores que el año la situación puede empeorar aún más próxima. “Tenemos que mirar la situación con la cabeza fría y con los ojos bien abiertos. Y nuestra conclusión es que las cosas pueden empeorar”, dijo.
En septiembre, el anuncio de Putin de una movilización parcial de tropas impactó de lleno en el entorno empresarial. “Muchos de ellos adquirieron la sensación de que la guerra era real”, dice Janis Kluge, miembro del Instituto Alemán de Seguridad y Asuntos Internacionales. “Ahora queda claro que esta situación va a continuar por mucho tiempo. Las expectativas son mucho peores que hace seis meses.”
Según economistas y analistas, la decisión de Putin de crear un comité de coordinación encabezado por el primer ministro Mijaíl Mishustin es una señal de que el presidente ruso está nervioso por el creciente impacto de las sanciones. “A Putin la preocupación de que las sanciones afecten verdaderamente la capacidad de Rusia para producir bienes”, dice Sergéi Guriev, rector del Instituto de Estudios Políticos de París. La creación del comité reveló que El gobierno ruso también prepara una movilización forzosa de la economía rusa, para brindar suministros al ejército en medio de una escasez crónica de prima materiales, como alimentos y uniformes.
Una serie de leyes nuevas prevén multas considerables -y hasta el posible encarcelamiento- para los empresarios que se niguen à seguir las órdenes de las fuerzas militares, anticipo de posibles presiones para que prueben bienes al ejército a precios de remate. La creación del comité “va de la mano de fuertes presiones contra las empresas y con la necesidad de obligarlas por decreto hacer lo que no quieren hacer”, dice Nikolai Petrov, investigador principal para Rusia y Eurasia del grupo Chatham House, Londres.
Un empresario moscovita con contactos en el sector de defensa dice que la movilización forzosa de la economía rusa ya está en marchaporque muchos empresarios se ven obligados a producir bienes para las fuerzas armadas rusas pero temen expresarse en público contra la orden de suministro de productos a precios rebajados.
“Fue imperativo desde el comienzo mismo de la guerra”, dijo el empresario, quien pidió conservado el anonimato por temor a represalias. “La parte mayor de los empresarios se callan la boca. Si uno dice que produce suministros o armas para el Estado ruso, sabe que puede tener problemas en el exterior.”
La prensa rusa publicó historias que ilustran los enormes problemas que tiene en el Kremlin para equipar a los conscriptos recién reclutados. Un informe de octubre del diario ruso Kommersant describir Enormes faltantes de pertrechos y municionesy el testimonio de fabricantes que dicen tener dificultades para entregar los materiales necesarios debido a la falta de insumos occidentales.
Otros empresarios rusos señalan que la debacle militar rusa en Ucrania dejó al descubierto la corrupción y las enormes deficiencias del complejo industrial militar ruso. “Hay serias dudas sobre el destino de los miles de millones de rublos destinados a la modernización del Ejército durante la década pasada”, dice un ex banquero con contacto con el Estado.
Por Catherine Belton y Robyn Dixon
el poste de washington
(Traducción de Jaime Arrambide)
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