El running deslumbra, por Santi Nolla

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Hacía tiempo que en el mundo del atletismo se cocía la posibilidad de bajar de las dos horas en la maratón, un registro legendario. En Londres se consiguió. Y no solo uno, dos. Y no solo dos récords del mundo sino cuatro. Los tres primeros masculinos y el femenino. El running hace tiempo que ha subido peldaños en la elite, entre los corredores amateurs y en la tecnología aplicada a las zapatillas. Hoy deslumbra.
La maratón de Londres es para muchos la mejor del mundo. Quieren correrla un millón de personas y al final topan la participación a 59.000 e invierten muchos millones de euros en traer a los mejores. Junto con Boston, Chicago, Nueva York, Berlín, Tokio, Sidney o Barcelona, la de Londres se encuentra en lo alto de ese grupo de grandes eventos que cada vez movilizan a más gente. Hay de todo en esa selección de ciudades que llaman a la masiva participación por su recorrido rápido como Londres, por su tradición como Boston o Nueva York o por el atractivo de la ciudad como Barcelona.
Bajar de las dos horas es lo más grande que le ha pasado al atletismo mundial en los últimos tiempos. Un registro sobrehumano, impresionante. Hay expertos que explican esos récords por la evolución de la tecnología en las zapatillas, no solo en la maratón de Londres sino en todas las pruebas en las que las marcas están en una lucha tremenda por mejorar el calzado y convertirlo en mágico. Eso hace que al final haya que esperar a los resultados oficiales finales, una vez examinado todo, para creerse realmente los tiempos estratosféricos. Pero es evidente que el atletismo, de elite y amateur, ha entrado en una nueva dimensión después de Londres y hace que correr esos grandes eventos pueda llegar a formar parte de participar en un acontecimiento histórico. La tecnología no va a parar en sus avances y los atletas africanos tienen una base sólida para batir récords por lo que es posible que estos registros que hoy dan la sensación de ser inalcanzables puedan ser batidos. El running ha entrado en una fase de expansión de momento ilimitada. Tras lo de Londres, la maratón de Barcelona es un gran reto.








