El último Luis de Liverpool, por Xavier Bosch

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Luis Díaz era, ya en verano pasado, la opción A de Deco para reforzar la delantera del Barça. Por más que el colombiano se ilusione con jugar con el Barça, la realidad es que hay tres hechos que dificultan la operación.
Primero, el Liverpool, equipo campeón que acaba de perder trágicamente a Diogo Jota, no puede desprenderse de otro delantero fundamental que ha disputado 36 de las 38 jornadas en el equipo de Arne Slot. Díaz, además, es un auténtico comodín para los puestos de ataque.
En segundo lugar, si el Liverpool accediese a vender a un jugador que está en su mejor edad y qué tiene todavía dos años de contrato, no estaría dispuesto a soltarlo por menos de 80 millones de euros. La cláusula de rescisión de Nico Williams era de 62 millones. La diferencia no es menor, en la maltrecha economía del Barça. Pero quizá, si se pudiese pagar a plazos…
Y, en tercer lugar, parece que el colombiano se deja seducir tanto por los colores del Barça como por los del Bayern, donde seguro que sería inscrito. La incertidumbre del Barça, en este sentido, vuelve a ser un hándicap como también lo fue con Nico Williams.
Al final, pues, que nadie se extrañe si el colombiano hace uno de sus quiebros para terminar renovando por el equipo de Anfield. El negocio está montado así. Cuantas más ofertas tienes, más te valoran en tu propia casa. No solo pasa en el fútbol.
Pero como los rumores y los fichajes son, más que serpientes de verano, una ilusión colectiva, no está mal relamerse con lo que podría ser un refuerzo de campanillas para la plantilla de Flick. Al fin y al cabo, el último Luis que pasó del Liverpool al Barça resultó un acierto total.
El Barça fichó a Luis Suárez, exactamente, por 80 millones de euros. Y llegó al Barça, exactamente, a los 27 años. Muchas coincidencias, pues, entre el colombiano y el uruguayo que dio un rendimiento espectacular. Ese julio de 2014, Luis Enrique se hacia cargo del equipo. Bartomeu y Zubizarreta tenían ya apalabrado a Marco Reus, delantero estrella del Borussia Dortmund, pero en una reunión en casa del nuevo entrenador, Luis Enrique les invitó a ser más ambiciosos e ir a fichar el mejor 9 posible. A pesar de la larga sanción a Luis Suárez, por su mordisco mundialista, el Barça apostó por él. Pagó mucha pasta pero salió muy bien. Y ganó el triplete, el tridente junto a Messi y Neymar fue la envidia mundial, y el uruguayo matador marcó 198 goles en el Barça, en seis temporadas. En dos ocasiones ganó la Bota de Oro y sigue siendo el tercer mejor goleador de la historia del Barça, solo superado por un tal Messi y por el gran César Rodríguez. Luis Suárez, en seis años como culé, llegó a superar en 4 goles al mítico Kubala, que jugó once temporadas como azulgrana.
Las características de Luis Suárez y de Luis Díaz son distintas. El hambre parece ser la misma. El dinero y la edad no deben ser un hándicap, si el extremo del Liverpool está dispuesto a dar el paso para jugar aquí. Otra cosa será si hay que pagar 80 millones por un jugador que, en el Camp Nou, puede ser suplente de Raphinha o de Lewandowski. Luis Suárez venía, más allá del visto bueno de Messi, para ser titular indiscutible en el Barça. Este sí es un factor diferencial.
Me ha gustado
Rakitic acierta el momento del adiós
Ivan Rakitic se retira a los 37. A diferencia de tantos otros ilustres compañeros, no se va a arrastrar por los terrenos de juego, ni se irá a una liga exótica a hacer el último gran atraco. Mucho dinero a cambio de muy poco fútbol, parece ser la máxima de las viejas glorias más veteranas de hoy en día. En su caso, habrá rendido futbolísticamente hasta la hora de colgar las botas. Su carta de adiós es un alegato de amor al fútbol. Croacia, Sevilla, Barça, Hadjuk Split… y apenas 8 anecdóticos encuentros con el Al-Shabab donde no se encontró como en casa. Al final, deja un currículum donde están 4 ligas (con el Barça), 4 grandes títulos europeos (dos con el Barça y dos con el Sevilla), y 132 goles en cerca de 1.000 encuentros como profesional. Este es el adjetivo que le ha caracterizado siempre. Un hombre de equipo, que se cuidaba para dar siempre el mejor rendimiento, para no lesionarse y nunca una mala cara cuando se quedaba en el banquillo o era él el substituido. Hace ya diez años de su gol que abrió la lata en la final de Berlín. Ese día, Luis Enrique apostó por Rakitic y dejó Xavi en el banquillo, a pesar de ser el capitán del equipo y de jugar su último encuentro como culé. Demuestra hasta qué punto, Ivan era imprescindible para los entrenadores. Fue un acierto de fichaje. Es un deportista y una persona ejemplar.
No me ha gustado
Ni Tino Pérez, ni David Cáceres
El verano pasado, el Barça mantuvo a Antonio Carlos Ortega como entrenador del equipo de balonmano y cambió al resto. Hansi Flick dio un rendimiento sobresaliente. Joan Peñarroya se quedó en blanco y, casi, sin jugadores, seguirá. Pere Romeu lo ganó todo en España pero en la final de la Champions, ni él ni las jugadoras estuvieron a la altura, pero merece una nueva oportunidad. Tino Pérez, en el fútbol sala, ha sido un fracaso absoluto. De nuevo, la excusa de las lesiones no es un argumento para una temporada mala donde, al perder la final de la Liga, el equipo incluso se quedará sin disputar la próxima Champions. Así pues, Tino a la calle a pesar de tener contrato en vigor. Llega Javi Rodríguez, un ídolo de la casa que, igual que Peñarroya, es tan culé como Gamper. En hockey sobre patines, debutaba David Cáceres y también se le echa sin entender el porqué. Ha ganado la Liga con una solvencia absoluta y, en Europa, la eliminación ante el Reus supuso un golpe importante. Pero el primer año del equipo sin el mejor jugador del mundo, Pau Bargalló, y la plantilla ha estado a la altura. El dinero, ahora, está en Portugal y, ahí, precisamente, el Barça busca el revulsivo de Ricardo Ares, un bilbaíno procedente del Porto. Menos con Hansi Flick, la apuesta de Laporta 2024 para los banquillos fue fallida.
MALA LECHE
1. El dato más alucinante del Mundial de Clubes: se han superado ya el millón de butacas vacías en los estadios. Un éxito de Infantino.
2. Mañana falta un mes para el trofeo Joan Gamper y la reapertura del Camp Nou. Lo que tendrán que hacer este último mes los obreros de Limak será de récord mundial de albañilería, alicatados y remozados.
3. Nico Williams reapareció en su ciudad, Pamplona, disfrutando de los San Fermines. Por segunda vez este verano, no le pilló el toro.
4. El Barça empieza la temporada el próximo lunes y Flick va a tener cuatro porteros en nómina. Ter Stegen, Iñaki Peña, Szczesny y Joan García. Quedarse con dos será una temeridad. Quedarse con tres, un lio.
5. Julián Álvarez y Emilia Ferrero dieron a conocer el sexo del qué será su hijo de una forma peculiar. Julián lanzó un penalti sin portero y, cuando el balón tocó la red, se encendieron fogonazos azules. Será niño. La noticia es que no estaba ahí Marciniak ni el VAR para mirar si Julián la tocaba con los dos pies.
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