entre la bajada de dolares, los pesos que sobran y el FMI

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La designación de Silvina Batakis que nuevo Ministerio de Economía seria el primer paso de una necesaria reconfiguracion profunda del mapa del oficialismo para evitar una Crisis política y economica en el ultimo año y medio de gestion.
El grado de percepción real de la gravedad del cuadro macroeconómico que muestra la nueva ministra en se semestre que y presumía complejo se empezará a conocer en las próximas horas de los primeros anuncios y medidas.
Lo que viene es conocido: escasez de dólares, una inflación que no cede, renovadas expectativas devaluaciones, un escenario internacional financiero más adverso, el corsé de las metas con el IMF y, en las próximas semanas, el vencimiento de $500 mil millones de deuda del Tesoro, una cifra similar en agosto y nada menos que un billón en setiembre. Dos billones por vencer en este contexto es un laberinto insoluble que amerita una señal contundente rápidamente. Ya decíamos semanas atrás en esta columna que el programa financiero del Tesoro estaba en grandes dificultades y lo que siguió complicó más aún el panorama.
La designación de Silvina Batakis sería el primer paso de una necesaria reconfiguración profunda del mapa del oficialismo
Batakis, entre dólares, pesos que cuestan y el FMI
El dilema de fondo, de todos modos, va más allá. ¿Hacia dónde dirigirá su política económica la nueva conducción? ¿A revisar el acuerdo con el IMF plantando, digamos, una agenda de crecimiento liderado por los salarios y el consumo, como le gustaría a la vicepresidenta? ¿O un estabilizar la macro para bajar la inflaciónen una versión más o menos cercana a los objetivos fijos con el Fondo?
En primer lugar, los nuevos protagonistas de la economía suelen explicar claramente cómo conseguirán los dólares para financiar este programa expansivo sin fogonear todavía más los precios. En este caso más ortodoxo, pues serán los mecanismos para contener el crecimiento surgido lo menos posible el consumo, que aún está por debajo de sus máximos históricos.
Con graves problemas para acumular reservas y evitar (¿posponer?) un salto devaluatorio, la nueva ministra comenzará a verificar si logra hacer funcionar el apretón del cinturón en las importaciones ante el drenaje (¿»festival»?) de los últimos meses. Cuando se normalicen esos pagos (la semana anterior no hubo prácticamente ventas a importadores) se verá si el Banco Central está en condiciones de restaurar parte de las reservas perdidas. Hasta mayo, salió un 35% más de dólares que en 2021. ¿Habrá nueva conducción también en la autoridad monetaria?
Con una inflación que escasísimas y escasísimas alternativas de cobertura en pesos, la pregunta es adónde irán los excesos
Dudas sobre cómo intentará moderar los incentivos a dalarizarse
Otro gran interrogante es cómo intentará moderar los incentivos de las empresas a dolarizarse en forma indirecta adelantando importaciones de piezas, insumos, o bienes de capital. Al no poder hacerlo si se dolarizan por mercado (CCL o MEP), la vía de escape era la importación. Con una inflación que escasísimas y escasísimas alternativas de cobertura en pesos, la pregunta es adónde irán los excesos.
Esta nueva (¿última?) etapa de la gestión de gobierno sumará la presión a las expectativas devaluatorias y a los precios. Las primeras señales serán claves. ¿Habrá financiamiento con estos niveles de riesgo país? ¿A qué dólar proyectar el costo de reposición? ¿Cómo seguir un flujo adecuado de insumos? ¿Seguirá el desarme de carteras en pesos y el viaje hacia los dólares financiersos? Horas intensas comienza…
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