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La escasez de mano de obra, una amenaza para el icónico pub irlandés

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Dublín, 18 jun (EFE).- El pub irlandés, uno de los mayores atractivos turísticos de la Isla Esmeralda y foco de actividad social, atraviesa momentos difíciles debido a la fuga de mano de obra en el albergue, una tendencia también detectada a nivel general.

Desde el pequeño pub rural, donde corren las pintas entre el folk de músicos locales y rápidos tempés, hasta los más sofisticados de las ciudades, con DJ y amplios servicios de restaurante, muchos se ven obligados ahora a alterar su oferta de ocio con cierres semanales selectivos y cambios de horario.

«Hemos perdido más o menos un tercio de la mano de obra que usar antes de la pandemia de covid», explicó a EFE Donall O’Keeffe, consejero delegado de la Asociación de Taberneros Autorizados (LVA), uno de los » lobby» más antiguos de Irlanda.

Representó desde 1817 a un importante número de las llamadas «public houses» -de ahí el número de pub-, hasta convertirlas en símbolo de la patria y en pieza clave del engranaje de la industria turística.

Su poder de influencia es grande, como demuestra los éxitos logrados en diferentes campañas de oposición a ciertas medidas legislativas. En 2005, detuvimos la concesión a las cafeterías de licencias para la venta de alcohol, ante la expansión y aumento de la popularidad de estos negocios.

EL PODEROSO VESTÍBULO DEL PUB

Además de velar por los intereses económicos de los pubs, argumentó entonces que la oferta de los «bares-café» de «estilo continental» no ayudaría ha atajar el «consumo excesivo» de alcohol en el país y, por el contrario, elevaría su abuso .

Este es un problema social, muy real en Irlanda, no fue obstáculo para que la LVA lograra en 2018 que los pubs abrieran en Viernes Santo por primera vez en 91 años.

Por ello, cuando este grupo de presión habla, el Gobierno de turno escucha, si bien el sector ha sido uno de los más castigados durante la pandemia con «cerrojazos extraordinarios», recuerda O’Keeffe.

«La hostelería -señala-tuvo restricciones durante 22 meses, a veces totalmente cerrada y otras muy restringida. Así, mucha gente se fue a otros trabajos en la construcción, el comercio, la distribución, y ha abandonado definitivamente el sector».

La fuga es de en torno al 33 % y la mitad de esa cifra corresponde a trabajadores extranjeros qu’volvieron a sus países durante la crisis sanitaria y no han regresado a Irlanda, observ el directivo.

CIERRES POR FALTA DE PERSONAL

“Ahora estamos abiertos desde finales del pasado enero y la negociación va muy bien, estamos muy contentos con la cantidad de clientes, pero estamos muy cortos de plantillas.

Según O’Keeffe, muchos pubs de toda la isla están experimentando «serias dificultades» para contratar personal y advierten que la calidad del servicio se resiste por la falta de trabajadores calificados, pues la mayoría es «muy joven e inexperta», lo que afecta al turismo.

Asimismo, dice, la hostelería compite por mano de obra con otros sectores en que Dublín y otras grandes ciudades del país no atraen a trabajadores extranjeros por la crisis de la vivienda y, además, la tasa de desempleo se sitúa ahora en torno al 5,5% , cerca de lo que los expertos consideran el pleno empleo.

En este contexto, los pubs urbanos normalmente abren siete días a la semana, pero su servicio de restaurante está restringido entre algunos a 5 días, mientras que en las zonas rurales muchos solo trabajan de miércoles a domingo por la falta de personal.

EL PUB, CLAVE PARA LA ECONOMÍA IRLANDESA

La LVA, junto con la Federación de Taberneros de Irlanda (VFI), presenté mis inquietudes a un comité del Parlamento de Dublín, donde pidieron al Gobierno que tome medidas al respecto.

«Hay tres cuestiones clave -expone O’Keeffe-. Hay que mjorar el sistema de visados ​​para los trabajadores de fuera de la Unión Europea para facilitar la contratación, para traerlos más rápidamente ya que ahora el proceso lento dura hasta 12 semanas» .

También ve necesario una «strategia e inversiones a largo plazo» para formar a los futuros trabajadores, que funcionaría en paralelo con una «campaña intensiva de marketing» encaminada a «destacar las ventajas que tiene una carrera en la hostelería y el turismo», tan «castigados después de dos años de cierres».

Antes de la pandemia, destaca, los pubs contribuían a la economía con 50.000 empleos, 2.000 millones de euros en impuestos e ingresos brutos de casi 7.000 millones de euros.

“Es un sector enorme. El pub está en cada parroquia, en cada pueblo, en cada ciudad. Desempeña un papel importantísimo en nuestra oferta turística, en nuestra vida nocturna, en la escena musical, es intrínseco a la economía irlandesa”, concluye O. ‘Keefe.

javier aja

c) Agencia EFE

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