La ludopata en el deportista: una enfermedad silenciosa

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«Al principio era divertido. Luego llegaron las deudas y el estrs hasta que te das cuenta de que no puedes parar. Jugaba compulsivamente a cualquier evento deportivo que vea, incluido ftbol», as resuma el italiano Nicolo Fagioli su vivencia con el juego. De esta forma esbozaba la crcel invisible en la que ha estado viviendo durante tanto tiempo y que ha salido a la luz a lo largo de las ltimas semanas. El futbolista de la Juventus, y Sandro Tonali, jugador del Newcastle, fueron sancionados por la Fiscala de la Federacin Italiana de Ftbol por haber apostado en encuentros de ftbol. Estarn sin licencia deportiva 7 y 10 meses respectivamente (Tonali tendr una pena mayor al haber apostado en partidos que el mismo disputaba). Ambos reconocieron su adiccin al juego y se han puesto en manos de profesionales. No obstante, esta prctica que puede parecer extraa en deportistas de alto rendimiento, es ms habitual de lo esperado.
Terremoto en Italia con las apuestas: «Solo era pker y blackjack»
Michael Jordan, Wayne Rooney o Floyd Mayweather, son algunos de los nombres de estrellas en su disciplina que sufrieron adiccin al juego a lo largo de sus carreras. La leyenda de los Bulls admiti haber perdido ms de 165.000 dlares en una sola noche en el casino y deber cerca de un milln y medio por otro juego de golf. Un caso parecido al que experimentaron el exdelantero del Manchester United o el flamante boxeador.
Y sin irnos tan atrs en el tiempo, Ivan Tooney, delantero del Brentford y de la seleccin inglesa fue sancionado este mismo ao por quebrantar las reglas de apuestas 262 veces. Pero, por qu cada vez ms deportistas se ven afectados por esta enfermedad? Cmo llegan a esa situacin?
Un xtasis nocivo como origen
«La impulsividad y la adrenalina es lo que te lleva a empezar a jugar para intentar ganar dinero. Adems, los atletas se piensan que parten con ventaja porque controlan la materia», seala Juan Carlos Gallego, presidente de la Asociacin para la prevencin y ayuda al ludpata (APAL) y exadicto al juego. En su da pas por el infierno del azar y ahora desde la asociacin, ayuda a muchos jvenes a salir de l. Entre ellos se encuentra un deportista semiprofesional que no ha querido dar su nombre, pero s contar su historia para MARCA.»Desde pequeo siempre se me han dado bien los deportes», seala el joven. No obstante, de manera paralela al desarrollo de su pasin, creca en l una rama nociva cuya semilla fue plantada a los 14 aos: «Con esa edad ya haca timbas de pquer con mis amigos y ah empez mi adiccin al juego».
Con 14 aos comenc a hacer timbas de pquer con amigos y ah empez mi adiccin al juego
Para David Llopis, psiclogo y director del Mster de Psicologa del Deporte de Florida Universitaria, este problema surge cada vez a una edad ms temprana, empezando a ser ya preocupante en la adolescencia media y tarda: «La mayora empieza en grupo realizando apuestas colectivas, lo que conlleva emocin, diversin grupal y una posible falta de autocontrol. La habituacin en los jvenes se da de manera rpida debido especialmente a la expectativa que tienen de conseguir un premio en la apuesta de forma instantnea. Todo esto en un contexto de diversin y disfrute por el juego al que se apuesta que permite eludir problemas depresivos e incrementa la frecuencia de participacin».
David Llopis en una Charla para Florida Universitaria.
Del juego a la adiccin
No obstante, aquello que comienza como una diversin o un pasatiempo, puede convertirse en una espiral de vicio de la que es difcil salir. «Empiezas a ganar dinero. Crees que es algo fcil. Piensas que controlas y que cuando pierdes tienes facilidad para recuperar el dinero. Entonces entras en un proceso de descontrol mental«, afirma Juan Carlos Gallego, presidente de APAL. Es en ese momento cuando se desarrolla la ludopata y cuando el juego pasa a convertirse en un menester. «Cuando ves que de verdad es algo que necesitas, que no puedes ser feliz sin apostar o sin jugar, es cuando tocas fondo», reconoce el annimo deportista semiprofesional.
Cuando ves que de verdad es algo que necesitas, que no puedes ser feliz sin apostar o sin jugar, es cuando tocas fondo
Segn el psiclogo David Llopis, al alcanzar dicha situacin se empiezan a deteriorar todas las reas de la vida del individuo: «Se genera un importante estrs emocional. Necesitan apostar para conseguir esa excitacin. Suele provocar irritacin o nerviosismo el intentar controlar o abandonar el juego por lo que se contina en l». En este contexto aparecen grandes problemas a nivel personal y econmico: «Las personas comienzan a aislarse, cambian de humor constantemente, sufren de insomnio, desesperacin y problemas de alimentacin. Esto les afecta al rendimiento deportivo y tambin provoca un impacto en las personas de alrededor generando problemas de comunicacin, de relacin o desconfianza».
Tocar fondo para remontar
Estas sensaciones las experiment el deportista semiprofesional que ha hablado con MARCA y que se encuentra en pleno tratamiento de su adiccin al juego. Incluso va ms all: «Llegu a pensar que no vala para nada, me frustraba constantemente porque no tena un duro. He llegado hasta el punto de pedir dinero prestado a gente que de verdad no tienen ni para ellos y los manipulas y les obligas para que te den algo que t quieres usar para tu vicio».
Borja Rodrguez y Juan Carlos Gallego, miembros de APAL.
El principal escollo, asegura Juan Carlos Gallego, es la inconsciencia sobre su situacin del deportista que es adicto al juego: «Ellos no son conscientes de que tienen un problema, y cuando lo son, les da miedo pedir ayuda. Es algo bastante denostado. Adems les da vergenza porque hay deudas de por medio en muchas ocasiones». No obstante, sostiene el psiclogo David Llopis, el reconocimiento debe ser el primer paso para curar la enfermedad que padecen: «El darse cuenta de su enfermedad mental y querer recibir ayuda para superar sus dificultades y descubrir las necesidades que estaba tapando con esta conducta es un aspecto fundamental. Desgraciadamente hasta que las consecuencias de su conducta no tienen un impacto importante en sus vidas le cuesta reconocerlo».
El papel de la sociedad
Por ello, aade, es necesario que la sociedad se sensibilice del impacto que esta adiccin tiene en las vidas de las personas y que puede afectar a cualquiera. «Se necesitan intensificar las campaas de concienciacin y la aplicacin de programas de prevencin de las adicciones al juego desde los contextos deportivos implicando a todos los agentes (familiares, entrenadores, deportistas y directivos)», concluye el profesional de la psicologa deportiva.
He llegado hasta el punto de pedir dinero prestado a gente que de verdad no tienen ni para ellos y los manipulas y les obligas para que te den algo que t quieres usar para tu vicio
Y es que, para Juan Carlos Gallego no se le da la suficiente importancia a este inconveniente: «No supone mucho gasto para la Seguridad Social por lo que dejan que cada persona se rehabilite como pueda». Asimismo, cierra el presidente de APAL, es una enfermedad silenciosa, de esas que crecen y se reproducen de manera sigilosa: «Los ludpatas son personas que en la calle o en casa no te das cuenta de que tienen un problema. Pasan desapercibidos, pero viven un padecimiento que nunca llega a estar solucionado del todo. En cualquier momento la mente les puede llevar a volver a caer».
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