La Unión Europea modifica las normas de la hostelería y, a partir de febrero de 2027, obligará a bares y restaurantes a aceptar que los clientes traigan su propio envase para llevarse la comida

La forma de consumir en bares y restaurantes ha cambiado mucho en los últimos años. Aunque salir a comer o a cenar sigue siendo un plan habitual, cada vez es más frecuente pedir comida para llevar o recoger un pedido en el propio local para tomarlo en casa, tranquilamente viendo una película, con más intimidad o simplemente porque no apetece cocinar. Un gesto cotidiano que también ha multiplicado el uso de envases desechables.

Y es precisamente ahí donde la Unión Europea quiere poner el foco. El auge del consumo para llevar ha hecho que los establecimientos utilicen cada vez más vasos, bandejas, bolsas y recipientes de un solo uso. Por este motivo, Bruselas ha aprobado una nueva normativa que afectará directamente a bares, restaurantes y cafeterías, con el objetivo de reducir este tipo de residuos.
La medida se recoge en el Reglamento (UE) 2025/40, relativo a los envases y residuos de envases. El texto establece que, como máximo el 12 de febrero de 2027, los establecimientos que vendan comida preparada o bebidas para llevar deberán permitir que los consumidores lleven su propio recipiente.
Por tanto, esto significa que un cliente podrá acudir con su propio envase para llevarse comida preparada, un café u otra bebida para consumir fuera del local. La norma no se refiere, en ningún caso, al consumo habitual dentro del bar o restaurante, sino a los productos que el establecimiento ya ofrece en formato para llevar.
Además, la Unión Europea deja claro que el uso de un recipiente propio no podrá suponer un coste extra para el consumidor. Es decir, el establecimiento no podrá vender el mismo producto más caro ni aplicar condiciones menos favorables por el simple hecho de que el cliente lleve su envase de casa. La normativa también obligará a informar de esta posibilidad en el punto de venta mediante letreros o paneles visibles y legibles para que los consumidores conozcan su derecho.

Este cambio forma parte de una reforma más amplia para reducir los residuos de envases en la Unión Europea. Y es que, un año después, desde el 12 de febrero de 2028, los establecimientos también deberán ofrecer una opción de envase reutilizable dentro de un sistema de reutilización. En todo caso, el uso de recipientes propios dependerá de que el envase sea apto y de que se respeten las condiciones de higiene y seguridad alimentaria.








