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Muertes muy raras – AS.com



los Sevilla se está acabando taza casa después de caer con todo el crédito del mundo ante él Barcelona. Una derrota que seguramente empezó a dar sus frutos ante el mismo rival el pasado sábado en el Liga, cuando el ridículo debate sobre si Nervión Eran candidatos o no al título, que eclipsaba todo. Pues el Sevilla ya no es candidato a la Liga ni a la Copa del Rey. Cerraron los debates, lamentablemente para un equipo que anoche hizo de la impotencia su bandera prácticamente desde que se conocían las alineaciones y sabíamos que Bono Él estaba herido. Ha vuelto Vaclik, A quien no sería justo culparlo de todo, pero que tampoco puede estar exento de nada. Una vez más, se ha demostrado que, si no en el Liga EuropeaEl Sevilla está lejos de poder mirar a los ojos a equipos que gestionan mayores presupuestos y, por tanto, son mejores. Aunque una mesa Excel no es cómoda cada vez que te arrodillas frente a un superior.

También regresó Ocampos, el héroe de la Copa, el jugador que con sus goles selló el pase en las dos rondas anteriores, el especialista en puntos de penalti que logró sacar una pena máxima de Mingueza y que se responsabilizó de disparar para encontrar ese gol que hubiera puesto a los azulgranas igual en chino. Y falló. Como si fallara Fernando cuando escaseaba el oxígeno para darle su segunda yema en una habitación en la que falló Diego Carlos para acabar cediendo el 2-0 al Barcelona. Jugó mal, todo salió al revés pero al menos estaba orgulloso de estar en el juego hasta el final. En Nervión tuvo lugar un baño de reality blaugrana que puso a un equipo que seguramente estaba sobrevalorado por fuera, pero probablemente también avergonzado por dentro. Habrá quien se quede con que todas las muertes empezaron con el Sevilla, pero no fueron accidentales.

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