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Oportunidad de oro para Rahm en la final de la PGA

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Como en la famosa historia de Monterroso, Patrick Cantlay se despertó un día más y el dinosaurio seguía allí. El dinosaurio es Jon Rahm, acechando desde el primer hoyo de la final de la PGA, el Tour Championship. El trabajo de acoso y demolición del vizcaíno para recuperar las cuatro desventajas con las que partió en East Lake Golf Club de Atlanta (EE. UU.) Comenzó este jueves, cuando dejó la diferencia en dos. El viernes hubo otra resta y este sábado aunque dio un break obligó a Cantlay, que iba como un semidiós sin fallar una calle, poniendo todos los putts importantes, a mostrar su rostro humano.

El californiano recuperó uno de los golpes que había perdido anteriormente con su -3 a -20, pero cayó de la imperturbable fachada de robot que trajo de su prodigiosa actuación al BMW la semana pasada. Rahmbo, -2 de -18, salió en la cima después de su birdie en 3, cuando Cantlay todavía no podía iniciar la máquina de birdies. Lo hizo en el sexto, respondiendo a una nueva apuesta, y volvió a restar en el 7 y 9. Con un tropiezo del vasco en el octavo, la brecha se abrió a cuatro golpes.

El motor del estadounidense tardó en arrancar, pero finalmente lo hizo. Y cómo. Los bogeys llegaron a los 11, 14 y 16. Ningún otro encontró 12 milagros. Rahm restó 13. Había vuelto a uno. Pero no encontró respuesta a otro birdie de Cantlay, poniendo un putt de rango medio en el par 5 de 18, y tenía dos años. El dinosaurio sigue ahí, a una distancia perfectamente asequible del gran premio: los 15 millones de dólares (doce euros y medio) que reparte la FedEx Cup y el honor de ser el primer español en ganarlo.. La batalla final tendrá lugar este domingo y apunta a un mano a mano, con el próximo perseguidor, Justin Thomas (-5 a -15), tres disparos pese a sus incansables esfuerzos por acercarse.

No aspira tanto, todavía lejos del liderato a pesar de otra gran ronda de golf (y ha habido algunas en los últimos meses), Sergio García. Castellón selló un -4 a -6 en la general, gracias a seis birdies y dos bogeys, que los deja en la 13ª plaza, a las puertas del top 10 en su regreso a la final tras tres años de ausencia. Padraig Harrington se está quedando sin argumentos todos los días por no enviar una de las invitaciones al equipo europeo Ryder que está reservando como capitán. Aunque a decir verdad, nunca le prestó mucha atención.

Vea la clasificación completa del Tour Championship aquí.

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