Quince años de una lección magistral de fútbol

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El Barcelona ofreció uno de los mayores espectáculos futbolísticos de la historia en la final de la Champions League de la temporada 2010-11 el 28 de mayo de 2011, hace justo quince años. El conjunto barcelonista, entrenado por Pep Guardiola y liderado en el campo por Leo Messi, venció en Wembley, en un partido inolvidable, al Manchester United de Sir Alex Ferguson, quien después del encuentro admitió que “el Barcelona es el mejor equipo que he visto nunca”, dos años después de haber perdido otra final de Champions en Roma, igualmente ante el Barça de Pep.
El hecho de que la final se jugase en Inglaterra confería al United prácticamente la condición de equipo local. El estadio de Wembley, sin embargo, tenía connotaciones especiales para ambos clubs: si el United jugaba ‘en casa’ y había derrotado en el antiguo Wembley en la final de la Copa de Europa de 1968 al Benfica, el Barcelona había hecho lo propio con la Sampdoria en 1992, en el que había sido su primer triunfo en la máxima competición continental. El cuarto llegó en el nuevo Wembley.
De hecho, el Barcelona preparó el partido en Saint Albans, donde ya había preparado la final de 1992, con participación como jugadores de Guardiola y de Andoni Zubizarreta, portero en la final del 92 y director deportivo en la de 2011. El conjunto barcelonista avanzó un par de días su viaje a Londres por precaución, a causa de la erupción de un volcán islandés, circunstancia que ya un año antes, en 2010, había condicionado su partido de ida de la semifinal en Milán. Para evitar un hipotético cierre del espacio aéreo, el Barça viajó dos días antes de lo previsto a Inglaterra. Finalmente no hubo cierre aéreo, pero estar dos días antes en Saint Albans permitió al equipo de Guardiola preparar a fondo y con tranquilidad la final.
El Barcelona, que se había proclamado campeón de Liga el 11 de mayo, un miércoles, algo más de dos semanas antes, ofreció una auténtica exhibición de fútbol y despachó al United con un 3-1 que no reflejó del todo la superioridad azulgrana sobre el césped: doce disparos entre los tres palos por uno del Manchester. Aunque el conjunto de Guardiola concedió muy pocas ocasiones, Rooney igualó momentáneamente el tanto inicial de Pedro en el primer tiempo. Messi y Villa sentenciaron en el segundo, en cuanto los azulgranas pisaron el acelerador. El Barcelona honró el slogan ‘We Love Football’ del tifo que desplegaron los seguidores barcelonistas en su sector de las gradas de Wembley.
Dos años antes, el 27 de mayo de 2009, el Barça ya había vencido al United en la final de la Champions por 2-0 en Roma, partido en el que completó su primer triplete. Ferguson afirmó tras perder en Wembley por segunda vez ante el equipo de Messi y Pep que “nunca antes nos habían dado una paliza así”, en referencia al juego azulgrana.
Si en 2011 no se consumó el segundo triplete fue a causa de la final de Copa perdida, con un arbitraje cuanto menos sospechoso de Undiano Mallenco, por 1-0 contra el Real Madrid en Mestalla en el mes de abril. El conjunto azulgrana se quitó la espina al eliminar, precisamente, al Madrid de Mourinho en la semifinal de la Champions que condujo a la final de Wembley del 29 de mayo de2011.
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