Schareina, tras los pasos de Coma

En 2025 se cumplirán 10 años de la última victoria española en un Dakar en motos. Por entonces, en el 2015, Marc Coma completaba su póker de triunfos imponiéndose al fallecido Paulo Gonçalves (Honda) y a un joven debutante que después levantaría dos veces el trofeo del Touareg: Toby Price. Desde entonces, Joan Barreda lo ha perseguido con ahínco –sin éxito– y ahora, ya sin el castellonense en liza, todas las miradas estarán puestas en uno de los mejores pilotos de las dos últimas temporadas: Tosha Schareina.
El valenciano completó un Mundial 2023 de fábula en cuanto gozó de una montura de máximo nivel, la Honda de fábrica, pero el Dakar le fue esquivo ya el primer día por una desafortunada caída, de esas que duelen más por la forma de producirse que por el daño físico o moral: cuando ni siquiera estaba arriesgando. Tuvo que abandonar antes de cruzar la meta de la primera especial y operarse de la muñeca… pero cuando volvió lo hizo en la misma línea ganadora que en los meses anteriores.
Retornó con victoria en abril el Rally Transibérico, se quedó a 15 segundos del triunfo en el Desafío Ruta 40 argentino y repitió resultado (2º) en el Rally de Marruecos, el ensayo general del Dakar. Así que no hay duda, Schareina, el mismo que el año pasado nos ilusionó con suceder a Coma, ha vuelto. “Llega la gran prueba del año y voy con ganas porque, aunque haya muchas carreras durante la temporada, el Dakar es para la que nos preparamos en todas ellas”, explica el ‘68’ en una charla con MARCA.
Etapa por etapa
“Me siento cómodo, fuerte. La moto y el equipo están funcionando perfectos… aunque en el Dakar puede pasar cualquier cosa. El año pasado llegaba igual y mira. Así que lo vamos a afrontar como siempre, con cabeza, yendo etapa por etapa y seguro que así nos va a salir un buen rally”. La confianza que transmite Schareina es más que lógica. Honda defiende la corona con Ricky Brabec… y se les escapó el Mundial con el americano, con Van Beveren o con el propio Schareina porque todos ellos se perdieron alguna carrera.
Además, el español ha eliminado de su ‘disco duro’ lo sucedido el año pasado en Arabia: “Desde el día siguiente a la caída hice borrón y cuenta nueva. Me pasó en el Dakar pero pudo darse en cualquier otra carrera. Lo veo como un aprendizaje”.
Schareina, pensativo.
¿Qué lección aprendió entonces?: “Justo en el momento –y no me canso de decirlo– en el que intenté relajarme es cuando me caí. Aprendí que no te puedes dormir en ningún momento, hay que estar siempre apretando, pero con mucha cabeza porque la carrera se puede girar hacia cualquier lado en un instante”. Y ha aplicado sus conocimientos en el resto del año: “En Portugal, la primera cita después del Dakar, ya estuvimos ganando así que tenemos buen ritmo. Lo vamos a hacer muy bien”, asegura.
El español basa su optimismo en el potencial de la Honda y del equipo japonés: “Nuestro equipo es uno de los favoritos, estamos trabajando un montón, por supuesto que tenemos posibilidades y lo hemos demostrado durante toda la temporada”. Además, a Schareina le motiva derrotar a una KTM potente… tal como se mostró en Marruecos: “Yo personalmente estoy muy contento de que la familia naranja esté de vuelta. Demostraron un gran nivel en Marruecos, con una buena moto. Eso es bueno para todos, que estén de vuelta en el juego”.
Sin hacer cálculos
En cuanto al Dakar… Schareina prefiere no hacerse cuentas previas porque, por su experiencia –la de 2025 será su cuarta participación–, no suele resultar muy efectivo: “A mí el Dakar me gusta siempre. No tiene mucho sentido pensar antes en cómo puede ser porque te puede parecer un tipo de carrera, haces una estrategia con ese pensamiento y luego te subes a la moto y es lo contrario. Habrá que ir etapa por etapa. Hasta que estás allí no sabes cómo será la carrera. Puedes preparar una estrategia perfecta pero los pilotos que pensabas que estarían delante no lo están y viceversa…”. Así que la estrategia está clara y es única: “Subirse a la moto y dar gas. Y así lo vamos a hacer”.










