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Tenerife: Samantha Tormo, única entrenadora de un equipo masculino en 200 banquillos


Samantha Tormo es, a sus 34 años, la excepción a una norma que se impone en el fútbol español masculino. De los 42 clubes que componen el profesionalismo del balompié nacional, desde la categoría juvenil hacia arriba, ella es la única mujer que entrena a una plantilla formada exclusivamente por hombres. Ser una entre doscientos, que es el número total de técnicos que desarrollan su labor a diario en los clubes que tienen representación en Primera y Segunda División, es una etiqueta que acepta a medio camino entre el orgullo y la sorpresa. «¿Por qué no puede ser una mujer la máxima responsable técnica de una estructura masculina? Es una pregunta para el resto de clubes que no se han atrevido a dar el paso que dio conmigo el Tenerife», relata.

Tormo dirige al Tenerife Fundación, un equipo compuesto exclusivamente por juveniles de primer año que compite en la categoría que sigue a la División de Honor. Marcha en el segundo puesto y no puede ocultar su satisfacción, al tratarse de futbolistas que se miden cada fin de semana a otros que les aventajan en uno o incluso dos años.

Una ciudadana del mundo

Tormo nació en Chester (Inglaterra), aunque creció en Silla (Valencia) y reside en Tenerife desde hace 14 años, donde llegó como jugadora. «Estaba haciendo la pretemporada en el primer equipo del Levante femenino y, con 20 años, no conseguí plaza universitaria en Valencia. Justo ese verano había pasado unos días de vacaciones en la isla y decidí matricularme en la Universidad de La Laguna, así que me vine y pedí que me cedieran a un equipo de aquí. Hice lo que creía que tenía que hacer en ese momento, tomar decisiones sacrificadas y tirar para adelante».

En 2012, Samantha Tormo tuvo la oportunidad de entrenar a uno de los equipos de base de la UD Coromoto «y ahí empecé a formarme como entrenadora», indica antes de agregar que «siempre quise ir a más y luego, gracias a que daba clases de inglés, entré en el Tenerife para formar a los técnicos de la cadena en ese idioma con terminología específica de fútbol. En verano me llamaron para entrenar en el Campus Suma y, de ahí, fui la ayudante de Cristo Marrero en el Juvenil B y luego en División de Honor».

Me fascinaba la disciplina táctica del Athletic de Marcelino, el juego del Barça de Guardiola y cómo se ha reinventado en el City o las transiciones y el fútbol vertical de Klopp

Samantha Tormo, entrenadora del Tenerife Fundación

En el curso 2018-19, el Tenerife cesa a José Luis Oltra y Cristo Marrero pasa a formar parte del cuerpo técnico del primer equipo de Luis César Sampedro. A partir de ahí, el director de fútbol base blanquiazul Sesé Rivero apuesta por Tormo para ejercer de primera entrenadora del Juvenil blanquiazul «durante los octavos de final de Copa del Rey ante el Real Madrid que dirigía Dani Poyatos» y, tras esa experiencia, ha seguido siempre como solista en los banquillos de la base del Tenerife.

Una madre con título universitario

La formación ha sido siempre uno de los grandes pilares de la vida de Tormo. Ha simultaneado la pizarra y la preparación de los partidos con los estudios universitarios del Grado de Estudios Ingleses, del que ya solo le resta el Trabajo de Fin de Grado (TFG) y, desde hace 16 meses, también es madre. «Entrené hasta los ocho meses de gestación y sigo preparándome para aprovechar las oportunidades que me puedan surgir. Mis últimas vacaciones fueron en Madrid, gracias a que mi pareja pudo cuidar a Paul allí, para realizar el Máster Intensivo de Fútbol sobre metodología, análisis y gestión de grupos de BeMagistral. La próxima semana estaré en Londres para participar en un congreso de la Asociación WomenInFootball. Nos reuniremos mujeres que trabajamos en diferentes ámbitos de la industria del fútbol para darnos soporte mutuo e impulsarnos en un deporte tan masculinizado», expresa ilusionada.

Entrené hasta los ocho meses de gestación y sigo preparándome para aprovechar las oportunidades que me puedan surgir

Samantha Tormo, entrenadora del Tenerife Fundación

CD TENERIFE

El fútbol ha sido siempre la gran pasión de Tormo y ahora, entre biberones, pañales y portátiles, también saca tiempo para seguir mejorando día a día. «No tengo un sistema predilecto porque todos cambian cuando los futbolistas empiezan a moverse, pero sí tengo unas bases definidas de cómo quiero que jueguen. Trato de sumar cosas de aquí y de allá. Me fascinaba la disciplina táctica del Athletic de Marcelino García Toral, el juego del Barça de Guardiola y cómo se ha reinventado ahora en el City o las transiciones y el fútbol vertical que proponen los equipos de Klopp. Sobre todo, quiero que mis jugadores estén cómodos a la hora de competir y que puedan sacar todo el talento que llevan dentro. Me gusta que asuman responsabilidades y que, en función de unas situaciones u otras, aprendan a pensar y a decidir cada vez mejor», concluye.

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